Tratamiento Por Electroosmósis En La Construcción

Tratamiento Por Electroosmosis En La Construccion1

El tratamiento por electroosmósis se funda sobre ciertas propiedades de la electricidad terrestre y utiliza la que se produce espontáneamente entre una fábrica de ladrillo húmeda y el suelo, igualmente húmedo, sobre el que se asienta.

El valor de esta corriente eléctrica, que puede alcanzar 600 ó 700 milivoltios, se mide mediante un voltímetro muy sensible, intercalando entre dos bornes metálicos introducidos el uno en la fábrica de ladrillo húmedo y el otro en el suelo vecino.

Este estado eléctrico natural se suma a las fuerzas de capilaridad y al bombado debido a la evaporación superficial que favorece la subida de la humedad en el interior de la fábrica.

El procedimiento de secado consiste en establecer un circuito eléctrico entre tierra y fábrica de ladrillo.

Aplicación práctica del tratamiento por electroosmósis

  • Un dispositivo en contacto empotrado en la fábrica de ladrillo es conectado mediante conductores aislados a tomas de tierras metálicas.
  • La naturaleza de los electrodos, la humedad y alcalinidad de la fábrica, la humedad del terreno y, si se presenta el caso, su acidez, las cargas electrolíticas diferentes de la fábrica de ladrillo y de la tierra, originan una corriente eléctrica que, en el conductor, va en el sentido fábrica-tierra y, por lo tanto, el conjunto tierra-fábrica, de la tierra a la fábrica de ladrillo.
  • El agua bajo el efecto de la corriente eléctrica, es rechazada hacia tierra.

¿Cómo es su instalación?

La teoría parece muy sencilla y algunos creerá que bastará introducir un clavo en un muro, una estaca en la tierra, y unir ambos por medio de un conductor para obtener el resultado deseado.

En realidad es necesario saber seleccionar el material y fijar una sere de reglas generales sobre el empleo de dicho material.

El material comprende lo siguiente:

  • Dispositivos de contacto para ser empotrados en el muro y conectados entre sí mediante un conductor también empotrado en la fábrica de ladrillo.
  • Tomas de corriente formadas por un material diferente del utilizado en los dispositivos de contacto colocados en la fábrica, y que son introducidas en el suelo húmedo próximo al edificio a secar y conectados con el circuito general.

La instalación se hace al exterior o en el interior del muro y, en ciertos casos, en ambos lados a la vez. Si el edificio contiene sótanos, estos puede ser tratados aparte y, de esta manera, el dispositivo sobre el suelo queda reforzado por el establecido debajo del mismo.

El circuito colocado en la fábrica de ladrillo, así como el realizado en tierra, quedan completamente invisibles y no influyen de ningún modo en el aspecto exterior del edificio.

Se tomarán todas las precauciones, sobre todo en tierra, para asegurar la conservación casi indefinida de los elementos metálicos utilizados, con el fin de que la instalación de secado tenga una duración equivalente a la de la construcción a la que se aplica.

Cada edificio tratado debe considerarse como un caso particular para el que los datos numéricos pueden ser diferentes de los edificios tratados precedentemente o de los edificios vecinos.

Para cada caso debe determinarse lo siguiente:

  • Altura, emplazamiento y cantidad de dispositivos de contacto.
  • Separación entre sí y profundidad de su empotramiento en el muro.
  • Número y emplazamiento de los conductores que unen el conjunto de dispositivos de contacto al conjunto de tomas de tierra.
  • Distancia de la línea de tomas de tierra al muro y su emplazamiento ala interior o exterior de la construcción.
  • Separación entre sí y profundidad de las tomas de tierra.

Todo el funcionamiento de la instalación se condiciona a la elección de los mencionados valores, elección muy delicada si tenemos en cuenta que las corrientes favorables se miden en milivoltios y que han de contrarrestar el sistema muy complejo de las fuerzas que elevan el agua en la fábrica de ladrillo.

Cada proyecto hace intervenir elementos propios del caso a tratar y que se refieren a lo siguiente:

  • En el suelo: naturaleza, topografía, grado de humedad, caracterñisticas eléctricas.
  • En el edificio: naturaleza de los materiales, configuración, orientación, características eléctricas.
  • En los defectos a corregir y después prevenir: intensidad del daño causado, importancia y localización de las zonas alcanzadas, etc.

Cuando las zonas dañadas quedan perfectamente localizadas la instalación será suficiente en dicha zona del edificio.

La solución de estos problemas exige indudablemente la intervención de especialistas encargados de establecer los planes de instalación, el uso de aparatos de mediciones especiales y perfeccionados, una experiencia del procedimiento y un juicio sano de la situación que se presente.

Control de funcionamiento

El funcionamiento de una instalación de secado por electroosmósis se verifica mediante aparatos de medición que permiten cifrar, por un lado, la diferencia de potencial entre el conductor general colocado en el interior del muro y en las tomas de tierra y, por otro lado, la conductibilidad eléctrica del muro.

Esta última medición se efectúa haciendo pasar una corriente determinada entre dos puntos, cada vez los mismos, del muro. La variación de la intensidad de la corriente entre dos mediciones nos da la de la resistencia y, por lo tanto, de la humedad.

Estos controles han demostrado que la intensidad de la corriente varía con el grado de humedad de las fábricas. En el caso de que aquella cesara, debido a la falta de humedad, podría producirse de nuevo, en cualquier momento, si la humedad aumentase suficientemente.

Consideraciones

El constructor seleccionará todos los materiales que ha de emplear en una obra, eligiendo los menos higroscópicos y prefiriendo os que mejor eviten, más tarde, el paso de humedades y la formación de eflorescencias.

Se emplearán siempre los mejores materiales, especialmente en las partes constructivas más difíciles de secar, y se procurará que reúnan las condiciones exigidas en el Pliego de condiciones de la Edificación.

La humedad inicial no desaparecerá nunca del todo. Disminuye paulatinamente por evaporación hasta alcanzar, aproximadamente al cabo de un año, cierto estado de equilibrio, ya que los materiales absorben cantidades de agua en determinados límites que dependen del estado higrométrico de la atmósfera.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Tratamiento Por Electroosmósis En La Construcción”

Antonio Fernández

Sobre Antonio Fernández

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