Eflorescencia y Materiales Higroscópicos En La Construcción

eflorescencia_y_materiales_higroscopicosEn lo relacionado a la humedad atmosférica en la construcción hay que tener en cuenta la eflorescencia y materiales higroscópicos.

Como de todos es sabido, el aire contiene cantidades volubles de agua, cuya forma es la de vapor y a esto lo denominamos humedad atmosférica.

La humedad del aire es la agrupación de vapor de agua en el aire, es decir, la cantidad, o el número de moléculas, de vapor de agua por unidad de volumen de aire.

Este número podría variar entre el 0 y el 4 % del volumen. Esta diferenciación es debida a que el agua se puede presentar a las temperaturas habituales del planeta en los tres estados.

Eflorescencias y materiales higroscópicos: consideraciones…

# Materiales higroscópicos

Continuando con el contenido del anterior artículo, hay que considerar que además de la porosidad y de las grietas son causas de humedades los materiales higroscópicos empleados en la construcción de las paredes.

Estos materiales tienen las propiedades de absorber la humedad y de conservarla, impidiendo su libre evaporación a través de los poros.

Consisten principalmente en sales, como las contenidas en el agua del mar o en su arena, no debiéndose emplear ninguna de las dos en las obras, salvo la arena si se lava bien.

El peligro de estos materiales consiste en que, al absorber la humedad atmosférica, se disuelven y en esta forma se extiende y propaga al resto de las fábricas la causa absorbente.

Así, si se emplea arena de mar en los revocos, lo más probable será que la sal contenida en ella se propague a la fábrica, de donde será muy difícil eliminar.

# Eflorescencias

Una de las principales consecuencias de la higroscopocidad recibe el nombre de eflorescencias.

Son unas manchas, generalmente blancas, que aparecen frecuentemente en las superficies de los muros, tanto en los de piedra como en los de fábrica de ladrillo y en los revocos y enlucidos.

Son causas de estas manchas las sales solubles que contienen los materiales del muro o el terreno cercano y la presencia de humedad…

  • El agua disuelve dichas sales y las arrastra consigo a través del muro.
  • Al llegar a la superficie, el agua se evapora dejando como residuo las sales recristalizadas.
  • Estas son en su mayoría nitratos y sulfatos alcalinos y de magnesio y, menos frecuentemente, carbonatos.
  • Si entre ellas existen sales de hierro, las manchas aparecerán coloreadas con tono amarillento.
  • Si el agua contiene sustancias orgánicas procedentes, por ejemplo, de cuadras o establos, la recristalización produce el salitre (nitrato de sodio o de potasio) que no es más que un caso particular de las eflorescencias.

Más que la naturaleza de las sales conviene averiguar la procedencia de las mismas y la del agua que las disuelve y recristaliza en forma de eflorescencias.

Las sales suelen provenir de los materiales empleados, del suelo inmediato al muro y de contaminación atmosférica o del agua del mar.

La humedad puede proceder del suelo, a través de la cimentación, del agua empleada en la construcción, de reventones de canalones de desagües y cañerías, de pendientes insuficientes o mal dirigidas en los elementos en relieve.

Ensayos

Para determinar si los materiales contienen sales eflorescentes pueden realizarse los ensayos previos siguientes:

1.- Ladrillos o piedras

Se impregna por completo la pieza de ensayo de agua pura, mejor destilada, verticalmente en un recipiente plano en forma de platillo que se llena de agua hasta una altura de 10 a 15 milímetros y se renueva hasta que la pieza esté totalmente impregnada.

Si el ladrillo o la piedra contienen sales solubles, aparecerán eflorescencias blancas en la superficie de los mismos.

2.- Aglomerantes

El aglomerante, amasado con agua pura hasta adquirir consistencia de pasta fluida, se vierte en un vaso poroso de tierra cocida.

Este vaso se coloca en un recipiente plano, lleno de agua, al igual que en el ensayo anterior.

Si contiene sales solubles, la disolución originada ascenderá por capilaridad por las paredes del vaso y las eflorescencias coronarán su borde.

Si éstas son muy tenues o sólo aparece un ligero velo blanco, el aglomerante puede utilizarse tranquilamente.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Eflorescencia y Materiales Higroscópicos En La Construcción”