Lesiones Por Aplastamiento Y Corrosión En Un Edificio

Lesiones-Por-Aplastamiento-Y-Corrosion-En-Un-EdificioEn lesiones por aplastamiento y corrosión, saber diagnosticar correctamente una patología significa conocer bien la causa de la misma, para poder encontrar la mejor opción para su reparación.

Conocer de buena tinta las patologías ayuda a intentar que éstas no vuelvan a aparecer en futuras obras.

En nuestro caso hoy vamos a hablar de dos tipos de lesiones que se pueden producir durante la vida de un edificio, como son las lesiones por aplastamiento y corrosión.

Lesiones Por Aplastamiento Y Corrosión

1.- Lesiones por aplastamiento

Se produce el aplastamiento cuando a una fábrica de ladrillo se la somete a una carga mayor de la que es capaz de soportar, aumentando su esfuerzo de compresión.

Se manifiesta inicialmente con pequeñas grietas verticales, por rotura de las piezas del ladrilllo, finas y agrupadas en las partes bajas del edificio, las más cargadas, aunque también pueden aparecer ocasionalmente en zonas de altura media por efectos de aplastamientos locales.

Como síntomas complementarios se produce el acortamiento en vertical y el ensanchamiento, en forma de bombeo, a la mitad de la altura.

El aplastamiento tiene dos orígenes muy definidos:

  • Sobrecarga del edificio, por aumentar una planta en una finca ya construida, por ejemplo.
  • Por vejez de la construcción

Esta última suele ser la lesión típica de edificios con muchos años cuando el plano de asiento se mantiene estable, no hay cedimientos, pero los materiales, ladrillo y mortero, no son de buena calidad.

Las propias variaciones climáticas y la meteorización, asociada al paso de los años, produce un progresivo debilitamiento de los materiales, y cuando se agota la capacidad mecánica de los mismos, por falta de calidad o porque las condiciones de trabajo del muro eran muy ajustadas desde el principio, sobreviene el aplastamiento con desmoronamiento de los morteros y de las piezas.

Hay que tener en cuenta que la durabilidad de los materiales disminuye si están a merced de los agentes atmosféricos, unos por la erosión y otros por cambios químicos, en un proceso que es siempre lento.

Esta es una relación de las más peligrosas que existen, puesto que en realidad las roturas de los ladrillos mediante múltiples grietas normales a las caras comprimidas, significan un colapso de las piezas, que son en definitiva una predicción visible de un posterior colapso del elemento constructivo o del propio edificio.

2.- Lesiones por corrosión

La presencia de elementos metálicos en las fábricas de ladrillo, fundamentalmente las entregas de viguetas de acero, llaves de atado y anclajes diversos, producen lesiones localizadas en las que se combina la acción química con los efectos metálicos.

Las reacciones que implican oxidación del hierro con alteraciones químicas en el interior de los materiales, originan grietas cuando los productos de las reacciones ocupan un volumen sustancialmente distinto al volumen inicial.

El incremento volumétrico se libera por medio de la rotura del material afectado.

Se produce la corrosión, por ejemplo, en los anclajes metálicos de fábricas de ladrillo de dos hojas o fábricas en cámara, cuando se toman con morteros de escorias o árido de cenizas, debido a la conversión de los sulfuros de la ceniza en sulfatos y también con morteros de cemento, cal y arena si hay suficientes sales agresivas, sobre todo cloruro de calcio.

Contribuye a la corrosión el que las llaves estén en contacto con la humedad por períodos prolongados o que el galvanizado sea de mala calidad.

La dilatación que se produce en la parte corroída produce grietas en la junta horizontal de la hoja exterior, apareciendo primero en los anclajes, después en toda la hilada y posteriormente en el interior.

En tal situación, las grietas facilitan la entrada de agua aumentando la posibilidad de corrosión y debilitando la estabilidad de la pared.

Se facilita igualmente el proceso de corrosión del hierro o del acero dulce embebido en la fábrica, cuando se dan condiciones de baja alcalinidad o ligera acidez.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Lesiones Por Aplastamiento Y Corrosión En Un Edificio”