Patología De La Piedra En La Construcción

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Patología de la piedra

¿Qué es la patología constructiva?

En la patología de la piedra, podemos definir a la patología constructiva como la ciencia que, dentro de la edificación, estudia los desequilibrios que pueden poner en peligro la armonía funcional del edificio.

Cada elemento constructivo debe contribuir al desempeño funcional del conjunto edificatorio y a la vez, satisfacer las exigencias que de él se solicitan.

Cuando la construcción o elementos constructivos que la integran, dejan de cumplir total o parcialmente con su finalidad actual, es necesario una actuación, en el sentido de recuperar o conseguir nuevamente la capacidad de respuesta solicitada al edificio o elemento constructivo.

Desde el momento en que uno de los elementos constructivos deja de atender al requerimiento funcional que el conjunto edificado le demanda, podemos decir que la edificación interesa a la ciencia o investigación patológica.

¿Qué produce el deterioro de la piedra?

La patogenia como estudio de los agentes patógenos o factores de alteración que pueden perturbar a las edificaciones pétreas, tendrá que considerar como variables fundamentales que intervienen en el deterioro de las mismas, a las modificaciones o alteraciones ambientales que sufre el entorno que envuelve al elemento constructivo, y a su vez, las condiciones y características que definen el material.

Algunos textos han dividido el estudio de las alteraciones en:

1.- Agentes patógenos internos (intrínsecos al material)

2.- Agentes patógenos exteriores (ambientales).

En nuestro trabajo nos parece más correcto de hablar de agentes patógenos y entender como tales a la acción contaminante exterior, ya que toda alteración (salvo algunos factores biológicos) está provocada por el entorno ambiental.

La estructura pétrea de cierta edad respecto a su extracción de cantera y colocada en un ambiente que posee unas características de presión, humedad y temperatura constantes, mantiene su composición química y por lo tanto sus propiedades casi inalterables.

Por el contario si las condiciones ambientales sufren alteraciones bruscas y periódicas o se introducen en ellas factores nuevos y distintos a los que se tuvieron en cuenta en el proyecto, las propiedades de los materiales sufren una profunda y acelerada alteración.

Muchos de nuestros edificios han sufrido en un corto período de tiempo, coincidente con el desarrollo industrial, más daño que los experimentados en cientos de años.

Conocer el material

Para una correcta identificación de las piedras, no es suficiente la simple observación visual de las mismas, pues bien, la estructura granular puede darnos una idea de su homogeneidad y compacidad.

Cuanto más fino y homogéneo es su granulación más compacta es la roca, esto no nos dice mucho de su facilidad de disgregación.

El color que en ocasiones puede ayudarnos a conocer su contenido metálico:

– Rojizo equivale a óxidos de hierro,

– Los tonos verdes en las calizas hablan de la presencia de cobre

– El negro en las pizarras cifran un alto contenido en carbono.

Esto tampoco es suficiente pues mientras el manganeso es gris como metal, se toma en rosa cuando aparece como sulfuro y en violeta cuando es permanganato. El blanco puede originarlo el calcio y también el magnesio. El cobalto es verde en sus óxidos pero en sus sales es variable. En zonas secas es rosa, pasando al azulado en zonas húmedas.

Técnicas para identificar el problema de la piedra

Por todo ello las técnicas de identificación requieren de:

–  Examen visual

– Examen al microscopio goniométrico: el tipo de  de grano, estratificación y forma de cristalización.

– Ensayo físico-mecánico: determinación de la resistencia.

– Ensayo de inmersión y absorción.

– Ensayo fotoelástico de reflexión: elasticidad, deformación bajo solicitación.

– Ensayo de difracción de Rayos X, ultrasónico: compacidad.

– Ensayos químicos: ataque por ácidos, comportamiento hídrico e ionización del carbono.

Como regla general podemos decir que las piedras mientras más metálicas son, menos estables a asimismo cuanto más terrosas más disgregables.

Por último recordar que las propiedades fundamentales del material pétreo son: al tenacidad, la homogeneidad, la dureza y la disgregación.

Agentes patógenos exteriores

Factores que producen la alteración de la piedra:

1.- El agua

Podemos decir que el enemigo número uno de la piedra es el agua. Aún sin contaminar es agente destructor por su acción disolvente y como elemento vital que favorece el desarrollo de cientos de microorganismos. Contaminada por los ácidos origina múltiples reacciones químicas de acción destructora de los materiales de construcción.

2.- El polvo

El polvo es el segundo elemento que contribuye a la destrucción de los materiales pétreos. Retienen agua favoreciendo la humedad capilar, contamina el agua a partir del CO2 y del SO3 fácilmente oxidables y solubles en agua y que da a éstas propiedades de ácidos fuertes.

El ozono, el óxido de nitrógeno y otros compuestos orgánicos oxidados actúan en la degradación, vehiculados por el agua.

El anhídrido sulfuroso es propio de las grandes ciudades. El viento, la lluvia, la orientación y el soleamiento, pueden tener efectos beneficiosos pero todo esto sucede en contadas ocasiones y desde luego lo importante es conocer y ponderar sus magnitudes.

Para ello debemos conocer lo siguiente:

a.- La calidad de la atmósfera

Hay que considerar:

– Asentamientos de industrias e instalaciones perturbadoras: los tipos de industria y sistemas de control de humos y vertidos. Los gases contaminantes y magnitudes, eficacia de los filtrajes.

– Tráfico ligero y pesado: magnitudes y proporciones.

– Lugar y magnitud de los vertederos o quemadores de basuras.

– Pureza del aire y elementos contaminantes locales (contenido de CO, CO2 y otros compuestos).

– Índice de crecimiento local de los agentes contaminantes.

b.- La climatología

Hay que considerar:

– Temperaturas: media anual, media máxima y media mínima.

– Humedad relativa: media (mensual y anual), absoluta máxima y absoluta mínima.

– Niebla máxima.

– Rocío: concentración en %.

– Precipitaciones: media anual, media invernal, media estival, máxima absoluta y días de lluvia en el año.

– Vientos: magnitud y direcciones dominantes, coincidencias con la lluvia.

En el estudio de la patología de la piedra, todos estos datos nos ayudarán al establecimiento del clima y definirlo como seco, húmedo, frío, lluvioso, templado,…

Otros datos para la investigación petrológica

Además de lo antes expuesto interesa conocer:

1.- La forma de colocación de la estratificación del material en relación con las líneas de carga.

Entendiendo como ideal que ambas direcciones sean perpendiculares entre si.

2.- La procedencia del material, localización de la cantera de donde procede, comparación de las propiedades del material en salida de cantera con als del mismo en el monumento o edificio a consolidar.

Y cualquier otro dato que el constructor o restaurador pueda apreciar o deducir de todo lo que aquí hemos expuesto.

 Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Patología De La Piedra En La Construcción”

Antonio Fernández

Sobre Antonio Fernández

En EDEFER estamos especializados en la gestión y ejecución de obras de reformas integrales de vivienda, rehabilitaciones, adecuaciones de locales comerciales, implantacion de oficinas y actuaciones de todo tipo en comunidades de vecinos. Inspección Técnica de Edificios (ITE). Certificados de Eficiencia Energética