Limpieza De La Piedra De Edificios Sin Interés Histórico Artístico

limpieza_de_la_piedra_de_edificios_sin_interes_historico_artsticoEn la limpieza de la piedra de edificios sin interés histórico artístico hay que tener en cuenta el método apropiado a utilizar según sea la costa negra.

Cuando hablo de costa negra me refiero al color que pueda tomar la piedra dentro de un ambiente urbano.

Se conoce universalmente por costa negra, a las incrustaciones homogéneas, muy coherentes, y fuertemente sujetas a la base de piedra.

En edificios sin interés histórico artístico, la limpieza de la costa negra puede realizarse por varios métodos aconsejables

1.- Pulverización de agua a baja presión.

Este sistema es eficaz cuando la suciedad depositada está poco ligada a la superficie que se pretende limpiar, y cuando es soluble en agua.

Una presión de 2,5 a 4 atmósferas es suficiente y debe usarse la menor cantidad de agua posible para evitar:

  • Posibilidad de erosión de la piedra.
  • Penetración del agua en la piedra porosa.

Es mejor por lo tanto usar agua nebulizada. Debe limpiarse el edificio desde arriba hacia abajo y por capas horizontales.

Esta operación debe realizarse con tiempo bueno ya que en invierno hay dos peligros:

  • Posibilidad de heladas
  • Baja velocidad de evaporación del agua.

Como ejemplo puede citarse que una costra negra de 1 a 3 mm de espesor con alto contenido de yeso puede limpiarse con este sistema en un plazo de 10 a 20 horas.

Si la costra es muy resistente debe abandonarse este método sin insistir más y pasar a otro.

2.- Chorro de arena controlado

Este método se usa como complemento del anterior en las zonas más resistentes donde no ha desaparecido la costra negra.

-Se utilizan distintos tipos de granulado suspendidos en el agua que van desde la arena a los abrasivos naturales y sintéticos.

– Es suficiente con que el abrasivo sea de un material un poco más duro que el que se va a limpiar. Los abrasivos más usados son la arena de sílice, corindón y olivino.

– La cantidad de abrasivo usado es variable. Si se usa arena de sílice sería 2.650 kg/m3. Es preferible que la granulometría sea pequeña.

– La presión debe ser fácilmente regulable con un manómetro de precisión. Normalmente va de 0,50 a 3 kg/cm2.

– El tiempo de aplicación es variable y depende de la experiencia del operario, que debe estar especializado en este tipo de trabajo.

El mismo método puede realizarse en seco con la ventaja de no provocar manchas y poder usarse en cualquier estación del año además de permitir al operario ver inmediatamente el aspecto final de la superficie que está limpiando.

Los dos métodos son rápidos, más aún el que lleva agua, aunque éste es más peligroso. Su costo es relativamente bajo.

3.- Limpieza química

Para limpiar la piedra hay pocos productos químicos que puedan utilizarse con seguridad.

– Existen distintos tipos de receta ya preparada, utilizada en ocasiones anteriores con buenos resultados.

– Pero quizás lo mejor sea la utilización de arcillas con fuerte poder absorbente como la sepiolita o atapulguita.

– La ventaja de este método es que es más veloz que los anteriores, menos peligroso y más controlable con el chorro de arena, no necesitando personal muy especializado.

Vamos a ver una serie de métodos que suelen utilizarse en este tipo de limpieza y que estimamos no son aconsejables:

a.- Limpieza con agua a alta presión.

Se suele efectuar utilizando un compresor con presión de 60 a 120 atmósferas que son peligrosas para la superficie de la piedra pues arrastran también las zonas sanas pero débiles provocando ene l edificio graves pérdidas de superficie.

b.- Limpieza con vapor de agua saturado.

– El vapor de agua alcanza una temperatura entre 150 y 2500C y la presión oscila entre 5 y 10 atmósferas.

– La acción térmica provoca tensiones en las piedras que pueden ser peligrosas.

c.- Limpieza mediante chorro de arena no controlado.

  • Se utiliza en seco o húmedo, a alta presión y con abrasivos de gran tamaño.
  • La potencia es tan grande que puede controlarse muy difícilmente
  • Cada segundo de más que se produzca la aplicación en un punto, puede producir cráteres en la piedra.
  • De esta forma pueden en poco tiempo, desaparecer milímetros de espesor y perder la traza original, marcada en la piedra.

Este tipo de limpieza se utiliza a menudo dada su gran velocidad t su bajo costo. Sus efectos sin embargo pueden ser desastrosos.

d.- Limpieza mecánica.

– Se utiliza con instrumentos tales como los discos abrasivos giratorios o puntas de abrasivo de carborundum e incluso rasquetas y escalpelos manejados a mano.

– Con este sistema pueden dejarse en la superficie rastros del mecanismo utilizado tales como rayas y arañazos que modifican y estropean el espacio original.

– También tienen el inconveniente de producir gran cantidad de polvo que es peligroso para el operario, sobre todo si se trabaja sobre un material silíceo.

Este método de limpieza, aunque es el más rápido y efectivo, no debe utilizarse de ninguna manera en obras de restauración.

e.- Limpieza mediante ácidos, alcales y detergentes.

– Los ácidos que se usan comúnmente en la limpieza de los edificios son el clorhídrico, fluorhídrico, fosfórico y acético.

– Se aplican con pulverizador dejándolos sobre la superficie de la piedra durante algunos minutos.

– Los ácidos disuelven fácilmente el carbonato cálcico (yeso) que une la costra negra con la piedra pero al destruirlo forman sales solubles.

–> Por otra parte es muy difícil controlar la acción de los ácidos que deben lavarse muy bien e intentar eliminarlos totalmente después de haberse aplicado en la superficie de la piedra…

  • El ácido fluorhídrico diluido se utiliza mucho y tiene la ventaja de no producir sales solubles, pero tienen también el gran inconveniente de que es muy peligroso para el hombre irritando los ojos y atacando la piel. También corroe el vidrio y algunos metales.
  • La sosa caústica y la amónica no son muy eficaces y además forman sales solubles.

Los detergentes pueden favorecer la disolución de sustancias grasas y aceites. Son generalmente tensioactivos y se dividen en cuatro categorías:

  • Tensioactivos catódicos. No sirven para eliminar la sosa caústica.
  • Tensioactivos anódicos. Son los más usados y pueden dar sales solubles y producir eflorescencias salinas.
  • Tensioactivos anfóteros. Son muy poco utilizados.
  • Tensioactivos no iónicos (neutros). Son difíciles de eliminar totalmente.

f.- Limpieza mediante llama.

Es tremendamente peligroso por el choque térmico que representa su aplicación.

La piedra puede quedar muy dañada estructuralmente aunque en apariencia no se haya producido ninguna alteración.

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Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Limpieza De La Piedra De Edificios Sin Interés Histórico Artístico”

Antonio Fernández

Sobre Antonio Fernández

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