Criptoflorescencia En La Construcción

criptoflorescencia_en_la_construccionUna de las formas patológicas que se presenta en la construcción y a tener en cuenta es la criptoflorescencia.

La criptoflorescencia es el origen de grandes inconvenientes principalmente en los acabados y consiste en el desconchamiento de la superficie de las piedras, degradación de la parte vista de algunos ladrillos y, en las obras revestidas, en el desprendimiento parcial o total de éste.

Por lo tanto son diversos componentes los que incurren en la aparición de las criptoflorecencias, como el tipo de material, su constitución, la absorción de agua, tamaño de los poros del material, disolución, almacenaje de los materiales, humedad, evaporación y sales existentes en los morteros utilizados, exposición de los materiales a la humedad, ciclos hielo – deshielo (donde los hay o grandes cambios de temperaturas).

Se conocerá que los anteriores defectos son debidos a criptoflorescencias, en que las partes dañadas son siempre superficiales….

  • Desprendiendo la piedra desmoronada hasta llegar a la parte que permanece firme, se encontrarán vestigios de sales en forma de eflorescencias.
  • Igualmente aparecen eflorescencias debajo de revestimiento desprendido.
  • En cuanto a las fábricas de ladrillo, la degradación es también superficial, a veces en algún que otro ladrillo, y otras, en extensiones continuas más o menos grandes.

Causas y remedios para la criptoflorescencia

Las criptoflorescencias son debidas a las mismas causas que las eflorescencias con la diferencia que la recristalización de las sales disueltas tiene lugar en el interior de la obra afectada y no en su superficie, en la que nada se nota hasta producirse su destrucción.

– Remedios en la piedra

Hay que desprender completamente la parte desconchada y lavar bien la superficie nueva con agua clara y cepillarla varias veces.

Luego se labran una serie de ranuras de anclaje y se rellena el hueco con mortero formado por una parte y medio de cemento Portland con tres partes de cal grasa o hidráulica y doce partes de arena.

No conviene aumentar más la proporción de cemento porque éste introducirá nuevamente sales solubles en la piedra.

Si la parte afectada es bastante profunda, se mezclan al mortero de piedra previamente limpiados. Pueden añadirse al mortero colorante para imitar mejor el color de las demás piedras.

Si la piedra afectada es pequeña puede arrancarse del todo y sustituirse por otra nueva de la misma cantera. El mortero para las juntas bastará que tenga la proporción 1:3:12.

– Remedios en el ladrillo

Se pican los ladrillos dañados y se sustituyen por trozos de otros bien cocidos cuyo contenido en sales haya sido examinado previamente.

Si toda la superficie está atacada, el único remedio es enfoscarla, cuidando de picar antes ranuras en el muro para asegurar la adherencia del revestimiento.

– Remedios en el revestimiento

Se pican todas las zonas afectadas y se limpia minuciosamente el muro de escombros y polvo y se reviste nuevamente con mortero de cemento impermeable.

Prevención de la criptoflorescencia

Puede evitarse la ulterior formación de criptoflorescencia utilizando buenos materiales y aislando la obra de posibles penetraciones de humedades.

Se debe tener especial cuidado en no emplear morteros demasiado fuertes, pues contienen muchas sales solubles que al penetrar en los poros de los ladrillos o de las piedras dan lugar a la formación de criptoflorescencias.

Debe procurarse que la densidad del mortero sea equivalente a la del material empleado en la obra.

  • Para piedras de regular consistencia, lo mejor es emplear un mortero compuesto de una parte de cemento por tres de cal grasa y doce de arena.
  • Para fábricas de ladrillo, el mortero preferible será una parte de cemento por dos de cal grasa y nueve de arena.

La arena preferible para el mortero es la piedra triturada, pero puede emplearse sin miedo la de río, bien lavada, y la de mar, también bien lavada, cuyo contenido en sales no influye apenas, pues suele ser menor que el del cemento.

# Lesiones producidas por sulfatos

Sin llegar a la formación de eflorescencia y criptoflrescencia, las sales higroscópicas pueden producir otras lesiones.

Así los defectos producidos por sulfatos adquieren los aspectos siguientes:

1.- En las fábricas de ladrillo sin enfoscar, deformaciones y grietas en el paramento, debidas a la dilatación del mortero, rotura de los bordes de los ladrillos, deterioro superficial del mortero, como las causadas por las heladas, que luego continúa ocasionando una laminación de las juntas y, por último, grietas en el paramento.

2.- En muros enfoscados, acentuación de las grietas producidas por la contracción del enfoscado al secare y formación de grietas horizontales a lo largo de las juntas, grandes grietas horizontales y verticales en el enfoscado, apareciendo en algunos un abarquillamiento, desconchaduras y desprendimiento del enfoscado, apareciendo generalmente eflorescencias blancas en la superficie de los ladrillos expuestos.

– Causas

Estas lesiones se deben a la acción química entre los sulfatos contenidos en la fábrica y los aluminatos que contiene el cemento o las cales hidráulicas empleadas en el mortero y enfoscados, de la que resulta un nuevo compuesto que causa un incremento de volumen.

Dicha acción es más rápida en presencia de humedades.

Los sulfatos pueden estar contenidos en los ladrillos, especialmente en los poco cocidos y en las piedras. Pueden provenir también del suelo, disueltos en agua que sube por capilaridad, o estar contenidos en la atmósfera o en el agua de mar, los que contaminarían la fábrica.

Las lesiones citadas se manifiestan con mayor frecuencia en chimeneas, tapias, muros de contención, fábricas cubiertas con un enfoscado denso de cemento en el que se hayan producido grietas de retracción y en las inmediaciones de los bajantes de agua de lluvia de los muros.

– Remedios

  • Si las lesiones de los sulfatos se descubren al principio de producirse, se evitará su extensión eliminando las fuentes de humedad.
  • Se rejuntará o enfoscará de nuevo la parte afectada después de quitar todo enfoscado o mortero que no quedará bien adherido a la fábrica.

Los fustes de chimenea encorvados no pueden enderezarse, no hay más remedio que desmontarlos y volverlos a construir.

Como la humedad que facilita la formación de los sulfatos suele provenir en estos casos del agua de condensación en las campanas de las chimeneas, ésta se reduce aislando los conductos de humo o disponiendo ventiladores que fuercen el tiro.

– Prevenciones

En primer lugar debe evitarse en lo posible la formación de humedades. En todas las partes de obra en que deben esperarse humedades anormales (muros de contención, pozos registros, sótanos, etc.), solo deben emplearse ladrillos de bajo contenido en sulfatos (muy cocidos).

Las fábricas expuestas a las salpicaduras del agua de mar deben construirse con ladrillos densos y mortero de cemento.

No añadir nunca yeso a los morteros que contengan cemento Portland o cales hidráulicas (como hacen algunos constructores para varias la duración del fraguado).

No aplicar revestimientos ricos de cemento o ladrillos que contenga alta proporción de sulfatos, ya que en ellos se forman fácilmente grietas de retracción, por las que puede penetrar agua.

Las subidas de humos en las chimeneas domésticas, de combustibles sólidos, se construirán aisladas de los tabiques o muros que forman el fuste de la chimenea.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Criptoflorescencia En La Construcción”

Eflorescencia y Materiales Higroscópicos En La Construcción

eflorescencia_y_materiales_higroscopicosEn lo relacionado a la humedad atmosférica en la construcción hay que tener en cuenta la eflorescencia y materiales higroscópicos.

Como de todos es sabido, el aire contiene cantidades volubles de agua, cuya forma es la de vapor y a esto lo denominamos humedad atmosférica.

La humedad del aire es la agrupación de vapor de agua en el aire, es decir, la cantidad, o el número de moléculas, de vapor de agua por unidad de volumen de aire.

Este número podría variar entre el 0 y el 4 % del volumen. Esta diferenciación es debida a que el agua se puede presentar a las temperaturas habituales del planeta en los tres estados.

Eflorescencias y materiales higroscópicos: consideraciones…

# Materiales higroscópicos

Continuando con el contenido del anterior artículo, hay que considerar que además de la porosidad y de las grietas son causas de humedades los materiales higroscópicos empleados en la construcción de las paredes.

Estos materiales tienen las propiedades de absorber la humedad y de conservarla, impidiendo su libre evaporación a través de los poros.

Consisten principalmente en sales, como las contenidas en el agua del mar o en su arena, no debiéndose emplear ninguna de las dos en las obras, salvo la arena si se lava bien.

El peligro de estos materiales consiste en que, al absorber la humedad atmosférica, se disuelven y en esta forma se extiende y propaga al resto de las fábricas la causa absorbente.

Así, si se emplea arena de mar en los revocos, lo más probable será que la sal contenida en ella se propague a la fábrica, de donde será muy difícil eliminar.

# Eflorescencias

Una de las principales consecuencias de la higroscopocidad recibe el nombre de eflorescencias.

Son unas manchas, generalmente blancas, que aparecen frecuentemente en las superficies de los muros, tanto en los de piedra como en los de fábrica de ladrillo y en los revocos y enlucidos.

Son causas de estas manchas las sales solubles que contienen los materiales del muro o el terreno cercano y la presencia de humedad…

  • El agua disuelve dichas sales y las arrastra consigo a través del muro.
  • Al llegar a la superficie, el agua se evapora dejando como residuo las sales recristalizadas.
  • Estas son en su mayoría nitratos y sulfatos alcalinos y de magnesio y, menos frecuentemente, carbonatos.
  • Si entre ellas existen sales de hierro, las manchas aparecerán coloreadas con tono amarillento.
  • Si el agua contiene sustancias orgánicas procedentes, por ejemplo, de cuadras o establos, la recristalización produce el salitre (nitrato de sodio o de potasio) que no es más que un caso particular de las eflorescencias.

Más que la naturaleza de las sales conviene averiguar la procedencia de las mismas y la del agua que las disuelve y recristaliza en forma de eflorescencias.

Las sales suelen provenir de los materiales empleados, del suelo inmediato al muro y de contaminación atmosférica o del agua del mar.

La humedad puede proceder del suelo, a través de la cimentación, del agua empleada en la construcción, de reventones de canalones de desagües y cañerías, de pendientes insuficientes o mal dirigidas en los elementos en relieve.

Ensayos

Para determinar si los materiales contienen sales eflorescentes pueden realizarse los ensayos previos siguientes:

1.- Ladrillos o piedras

Se impregna por completo la pieza de ensayo de agua pura, mejor destilada, verticalmente en un recipiente plano en forma de platillo que se llena de agua hasta una altura de 10 a 15 milímetros y se renueva hasta que la pieza esté totalmente impregnada.

Si el ladrillo o la piedra contienen sales solubles, aparecerán eflorescencias blancas en la superficie de los mismos.

2.- Aglomerantes

El aglomerante, amasado con agua pura hasta adquirir consistencia de pasta fluida, se vierte en un vaso poroso de tierra cocida.

Este vaso se coloca en un recipiente plano, lleno de agua, al igual que en el ensayo anterior.

Si contiene sales solubles, la disolución originada ascenderá por capilaridad por las paredes del vaso y las eflorescencias coronarán su borde.

Si éstas son muy tenues o sólo aparece un ligero velo blanco, el aglomerante puede utilizarse tranquilamente.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Eflorescencia y Materiales Higroscópicos En La Construcción”

Humedad Atmosférica Aplicada En La Construcción

Humedad atmosferica en la construccionHablamos de humedad atmosférica, cuando la mayor parte de un edificio, toda la que se eleva por encima del suelo, se halla en contacto íntimo con la atmósfera.

Esta contiene una cantidad variable de humedad en forma de vapor de agua, dependiente del clima, de las estaciones del año y del tiempo distinto en el transcurso de los días o de las horas.

Esta humedad se transmite a los materiales más o menos porosos que componen los muros exteriores y cubierta del edificio, tratando de establecer constantemente un equilibrio higrométrico.

  • Así, en días húmedos y durante las lluvias y nevadas, la humedad de la atmósfera penetra en los poros de las piedras, ladrillos y morteros, hasta saturarlos de agua.
  • Contrariamente, en días secos y de sol, la atmósfera absorberá la humedad contenida en los muros produciendo su evaporación.

Humedad atmosférica infiltrada y de condensación

No solo se produce humedad en el interior de las casas por infiltración de la exterior de la atmósfera.

También la procedente de la atmósfera interior puede condensarse en los paramentos interiores de los muros exteriores o de los techos, y resulta a veces dictaminar si la humedad se debe a una u otra causa.

Humedad atmosferica construccion

Salvo casos excepcionales, puede decirse que…

  • La humedad debida a condensaciones suele producirse antes de llover o después de lluvias muy ligeras, sobre todo en cambios de tiempo de un frio fuerte en templado y húmedo.
  • La debida a infiltraciones sólo ocurre después de fuertes lluvias y se manifiestan más pronunciadas en las partes altas de las casas, menos en los sitios protegidos por aleros y cornisas.

Estas humedades suelen ser difíciles de eliminar, mientras que las primeras desaparecen rápidamente con buena ventilación.

La humedad infiltrada se acrecienta con las precipitaciones que en forma de lluvia, granizo y nieve, ayudadas por el viento, penetran profundamente en los poros de los materiales en donde producen las lesiones y defectos característicos de la humedad.

Estos defectos perniciosos pueden resumirse en los siguientes:

  • Infiltración general a través de muros y cubierta, con formación de goteras, hasta hacer la casa inhabitable.
  • Formación de manchas de humedad y de eflorescencias.
  • Desconchamiento de ladrillos y morteros debidos a heladas, criptoflorescencias y otras acciones químicas.
  • Putrefacción de maderas, corrosiones y oxidación de metales, etc.

Infiltración general

La infiltración general a través de las paredes puede producirse en manchas de menor o mayor extensión, o afectar a toda la casa y ser tan intensa que ésta resulte prácticamente inhabitable.

La humedad de la atmósfera y, en mayor cuantía, la lluvia impulsada por el viento, penetra a través de los poros de los materiales o a través de grietas capilares de diversa procedencia, generalmente causadas por falta de adherencia de los diversos elementos de la obra o por la contracción del mortero después de su fraguado al secarse.

La porosidad de los materiales es más bien una ventaja que un inconveniente, ya que si el agua penetra durante la lluvia en los poros, en lugar de deslizarse por la pared, es eliminada después por evaporación.

Las grietas son las verdaderas fuentes de humedades…

En cambio, las grietas son las verdaderas fuentes de humedades que hay que evitar a toda costa. Sobre todo en aquellos paramentos que presenten una superficie impermeable. Por ella se escurre el agua de lluvia hasta encontrar alguna grieta por la que pueda penetrar.

Una vez dentro de la pared, la superficie exterior impermeable impedirá la eliminación de la humedad por evaporación y el agua contenida en los poros del muro irá aumentando con lluvias sucesivas hasta que aparezcan en el paramento interior las terribles manchas de humedad.

Vemos pues que un revestimiento impermeable de los muros exteriores no suele resolver la cuestión de las infiltraciones, si no se consigue, al mismo tiempo, evitar en absoluto las grietas capilares, como muy difícil de conseguir.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Humedad Atmosférica Aplicada En La Construcción”

Humedad Del Suelo Con Cámaras De Aire

Muy eficaces para impedir el paso de la humedad del suelo a los muros de los sótanos, son las cámaras de aire entre dichos muros y la tierra que los rodea.

  • La tierra tendrá que sostenerse por medio de un muro que se aligerará con numerosos estribos para transmitir los empujes laterales al muro de carga.
  • Estos muros no se ligarán con el muro de carga, antes al contrario, se pintará la superficie de contacto previamente con alquitrán u otra materia aislante.
  • La ventilación de estas cámaras puede combinarse con la de la solera, con lo que también quedará aislada de humedades.

Humedad-del-suelo-con-camaras-de-aire

Casos típicos en la humedad del suelo

– Un caso típico es el que afecta a la barrera antihumedad en el muro.

Debido a esto, el muro puede perder su eficacia si está rebasada en altura por tierra amontonada en el exterior, que acumulará el agua de lluvia o absorberá humedad del terreno, transmitiéndola al ladrillo y apareciendo en consecuencia humedades en el interior.

Cuando hay cámaras de aire, los restos de obra que hayan podido quedar depositados en el interior de ésta harán de transmisores de humedades al interior, tanto de las procedentes del terreno como las de lluvia, perdiendo igualmente eficacia las barreras antihumedad.

– Otro caso a considerar es el de la naturaleza de ciertos ladrillos.

En general la presencia de una excesiva cantidad de agua en un edificio es responsable del mayor número de defectos y a su vez de deterioros de los materiales.

En el caso del ladrillo, sus características favorecen la retención de agua durante un período de tiempo apreciable.

Si el ladrillo contiene sulfatos solubles de sodio, magnesio o de calcio, en su composición, ejercen una acción química con la humedad sobre el cemento Portland, produciendo un aumento considerable de volumen en los morteros, dilatándolos, fragmentándolos y originando grietas originales en una o varias hiladas, junto con signos de disgregación de los mismos.

La dilatación puede llegar a un centímetro por cada metro de altura de lienzo, haciendo aumentar la altura del edificio.

Para que se produzca esta acción se necesita abundante aportación de agua, es decir, zonas de fábrica que reúnan estas características: antepechos (agua que resbala bajo los mismos), zonas no soleadas o cerramientos de jardín.

En revoques gruesos, con fisuras de retroacción, la fisura deja pasar el agua al ladrillo y si éste tiene sales se producirá igualmente el efecto que se ha descrito.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Humedad Del Suelo Con Cámaras De Aire”

Protección Contra La Acción Química Del Suelo

Proteccion Contra La Accion Quimica Del Suelo
Al hablar sobre la humedad en la construcción hay que tener en cuenta la protección contra la acción química del suelo.

No solo conviene proteger el edificio contra la humedad del suelo entre sí, sino también contra la acción química del mismo o de las aguas subterráneas….

  • En primer lugar son afectados de corrosión los metales enterrados en el suelo, problema particularmente importante para las canalizaciones.
  • Es un fenómeno que generalmente se produce por electrólisis y exige por lo tanto la presencia, en la superficie del metal enterrado, de agua conteniendo sales o gas disuelto.
  • Se produce una corriente entre metal y solución que provoca la corrosión.

No parece haber gran diferencia entre los metales férricos, incluso entre los no férricos, en cuanto a la resistencia a la corrosión subterránea y no existe metal o aleación e poco coste que resista convenientemente.

Por lo que hay que recurrir a técnicas especiales de corrosión:

  • Embebiendo en un hormigón impermeables.
  • Con revestimientos especiales que nunca serán tan eficaces como para la protección atmosférica. Se elegirán preferentemente revestimientos bituminosos.
  • Por protección catódica, que consiste en conectar una corriente continua al tubo que se desea proteger, por una parte, y una toma de tierra, por otra, con lo que se evitan las corrientes electrolíticas.

Los mismos procedimientos pueden emplearse en la protección de tuberías en balastos corrosivos (escorias de mala calidad) o en hormigones atravesados por corrientes parásitas.

# La acción de las aguas subterráneas sobre piedra, ladrillos u hormigones tienen por causas, ante todo, la presencia de sulfatos solubles (principalmente sulfatos de magnesia, calcio, sodio o potasio), que producen ligeras eflorescencias en los ladrillos de calidad normal y en los hormigones compactos o de cemento sulfo-resistentes.

# Esta acción de los sulfatos es particularmente patente en los suelos arcillosos o ácidos, o en la capa acuosa en contacto con las rocas sulfatadas o desagues industriales sulfurosos. La vegetación favorece la acción de estos sulfatos al aumentar la acidez.

Las aguas subterráneas pueden ir cargadas de productos ácidos susceptibles de atacar el hormigón, especialmente en ciertas zonas industriales.

Desde luego el hormigón de cemento Portland es atacado por gran número de aguas subterráneas, llamadas agresivas, que no solamente son aguas ácidas propiamente dichas, sino también aguas dulces, aguas de torbera, aguas procedentes de nieve o hielo fundido, aguas selenitosas, aguas magnésicas, etc.

En todos estos casos conviene utilizar en el hormigón cementos especiales, aluminosos, etc.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Protección Contra La Acción Química Del Suelo”

Tratamiento Hidrófugo De La Humedad En El Suelo

Tratamiento Hidrofugo De La Humedad En El SueloLa solución aparentemente más simple para evitar la propagación de la humedad en el suelo consistiría en hacer que los materiales de cimentación (piedra u hormigón en general) contuviesen tal propagación, lo que se consigue obturando sus poros.

Es precisamente el objeto del tratamiento hidrófugo, obtenido por la adición de productos diversos al hormigón en el momento de su puesta en obra.

Estos productos se dividen en dos grupos:

  • Hidrófugos de superficie que se computan como superficies aislantes
  • Hidrófugos de masa que tienen por objetivo mejorar el conjunto del material.

Los hidrófugos de masa, muy diversos, son por lo general productos coloidales añadidos a los hormigones y morteros.

Influyen sobre la resistencia mecánica de estos materiales en un sentido generalmente desfavorable, pero tal efecto puede reducirse en la práctica adaptando las dosificaciones del hidrófugo a valores aceptables.

Los técnicos de la impermeabilización suelen ser contrarios al empleo de hidrófugos masivos y recomiendan conseguir la compacidad de morteros y hormigones por medio de una granulometría y unas proporciones adecuadas.

Desde luego no es una cosa segura que los hidrófugos aumenten siempre la impermeabilidad. En realidad pueden tener una acción no despreciable sobre la capilaridad de los hormigones, pero su adecuado empleo deberá basarse en estudios precisos y comprobados de cada producto.

Los diferentes hidrófugos que se ofrecen en el comercio pertenecen a algunos de los siguientes tipos:

  • Los cloruros alcalinos y alcalino-térreos que ante todo aceleran el fraguado. No son hidrófugos por sí mismos.
  • Los cloruros de cinc, de aluminio o de hierro y el fluoruro de cinc, que influyen demasiado gravemente en la resistencia mecánica.
  • Los carbonatos alcalinos que no dan grandes resultados.
  • El sulfato de aluminio, muy utilizado en los hidrófugos.
  • Los silicatos de sodio y de potasio, que son poco eficaces, sobre todo el primero.
  • Los fluo-silicatos de cinc, de magnesio o de calcio que son bastante interesantes como hidrófugos, excepto el último.
  • Los jabones y grasas, base de muchos productos de diversa eficacia.
  • Las emulsiones a base de brea de hulla o de petróleo de betún natural que pueden producir buenos hidrófugos de superficie.
  • Los aluminatos alcalinos dan un producto coloidal bastante eficaz y sirven de aceleradores del fraguado.

También han sido propuestos productos en polvo, tales como Kiesel-gur, Trass, polvo de piedra. Estos productos conducen a acrecentar el agua de amasado y perturban la resistencia de los hormigones y morteros.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Tratamiento Hidrófugo De La Humedad En El Suelo”

Reparto De La Humedad En El Suelo

humedad_en_el_sueloEn la mayoría de los casos no pude evitarse la humedad en el suelo, que el suelo sea húmedo. Pero el suelo puede estar saturado o no de humedad, es decir, que los poros pueden o no estar llenos de agua líquida.

Una gran parte del suelo siempre está saturada de agua, formándose la capa de agua subálvea o freática cuyo nivel superior corresponde al nivel de agua en los pozos.

En realidad, el suelo se encuentra saturado de agua hasta un nivel superior a dicha capa, debido a las fuerzas capilares, tanto más subidos cuanto más finos sean los poros.

Estas fuerzas elevan el agua a alturas superiores de 20 a 30 centímetros, en general, sobre el nivel del agua subterránea.

A nivel superior los poros, sin estar saturados de agua, absorben una cantidad más o menos importante.

Finalmente, solo muy cerca de la superficie del terreno, el contenido del agua del suelo puede ser bastante débil, gracias a la absorción por las raíces de las plantas o a la evaporación al contacto con el aire y la acción de los rayos solares.

En la práctica hay que distinguir entre lo que sucede por debajo y por encima de la capa de agua subterránea…

  • En la primera zona el suelo no solamente está saturado, sino que el agua está a presión.
  • Mientras que por encima de la capa acuática lo hará bajo la acción de la presión del agua, o sea bajo la acción de fuerzas mucho más importantes, tanto más cuanto más se descienda en dicha capa.

El nivel de la capa varía ligeramente durante el transcurso del año y con las lluvias, pero sigue más o menos la configuración del suelo, aproximándose más a la superficie en los fondos que en los promontorios.

Por lo que interesa en general construir en los lugares elevados.

Pero diferencias de constitución geológica pueden, incluso a poca distancia, modificar el nivel de la capa acuosa.

Es aconsejable, por lo tanto, asegurarse del nivel de la capa por medio de sondeos, sin olvidar que el nivel superior de la tierra saturada de agua es más elevado que el de la capa misma, alcanzando en ciertas arcillas uno o dos metros.

En otros casos la capa de agua se encuentra bajo presión (pozos artesianos) lo que puede obligar a la utilización de dispositivos especiales análogos a los que se adoptan en la zona de la capa acuática.

Tales presiones pueden producirse también en forma intermitente, siendo la solución la misma: construir ataguías. Es una solución muy costosa, por lo que debe evitarse en cuanto sea posible.

Soluciones para protegerse de la humedad en el suelo

Solución 1.- Drenajes

La primera precaución para protegerse contra el agua consiste en alejarse de las cimentaciones.

Los drenajes y pozos abosrbentes tienen por misión apartar de los cimientos las aguas filtradas a través del suelo por la gravedad, pudiéndose bajar por el mismo procedimiento del nivel de la capa acuática.

Cuando las condiciones geológicas son favorables, un pozo que llegue a una capa absorbente dará el resultado apetecido.

Más en la mayoría de los casos hay que recurrir al drenaje.

Los drenajes son generalmente tubos de barro cocido, porosos, colocados a junta abierta para dejar paso al agua y en pendientes de 2.5 a 5 por ciento. Según la profundidad a que se coloquen irán separados de 8 a 15 metros una de otra.

Solución 2.- Ataguías

Cuando parte del subsuelo está contenido en la capa acuática hay que recurrir a las ataguías.

Hay que prever dos disposiciones diferentes según los esfuerzos a los que arriesgan someterse las ataguías, o sea, según el hormigón sea susceptible de ser atacado por ella o no.

El caso más simple (sin riesgos de fisuración, aguas no agresivas) puede resolverse con ataguías de doble envolvente:

  1. Un primer cajón (interior) de hormigón armado calculado para los esfuerzos existentes (cargas del edificio, presiones del agua).
  2. Un segundo cajón igualmente de hormigón armado con dosificación y granulometría particularmente cuidadas para conseguir una buena impermeabilización y la superficie exterior hidrofugada.

Una buena disposición consiste en colocar entre los dos cajones un hormigón magro de grandes poros, poco capilares.

En los casos en que la fisuración o la acción de aguas corrosivas han de temerse, hay que proteger el conjunto de la ataguía por una capa impermeable.

La colocación de esta capa debe hacerse con cuidado, no directamente sobre la tierra, sino entre otras capas de hormigón o mortero o sobre una solera de ladrillos.

Solución 3.- Barreras capilares

Teniendo en cuenta que en ciertos casos la humedad del suelo penetra en los paramentos por la acción de las fuerzas capilares, tanto más intensas cuanto más finos sean los poros, puede resultar adecuado colocar entre los elementos o paramentos de construcción y el suelo, unos conjuntos de poros grandes, tales como pedraplenes, escorias u hormigón magro de gran granulometría y de poca dispersión (gravas de grano grueso, sensiblemente todos del mismo tamaño).

Es lo que generalmente se efectúa sobre el terreno bajo terraplenes, o en construcciones subterráneas y en una solución que en muchos casos puede resultar suficiente.

Sin embargo, es conveniente en muchos otros casos, reforzar tal disposición o sustituirlas por juntas impermeables.

Solución 4.- Juntas impermeables

En soluciones extremas éstas envolverán todos los materiales de cimentación, pero no siendo factible generalmente, debido a su alto costo, se suele recurrir a soluciones intermedias, realizando juntas impermeables no absolutamente continuas.

Los objetivos de dichas juntas son:

  • Evitar una infiltración demasiado abundante de agua por el suelo.
  • Evitar que la humedad suba por los muros por la acción de las fuerzas capilares.

Para conseguirlo, no es necesario que la barrera llegue al nivel del suelo. Basta que alcance la altura de saturación por capilaridad del muro, altura obtenida por medio de una probeta.

Suele elevarse la barrera hasta el nivel del terreno para proteger el muro contra la penetración de las aguas pluviales que se deslizan por la superficie de terreno.

Esta agua asciende por capilaridad hasta más arriba del terreno y se evapora, pero al hacerlo, deja sales solubles que pueden producir eflorescencias y cripto-eflorescencias peligrosas.

La solución más sencilla consiste en cortar el muro por una junta impermeable, a unos 40 centímetros por el nivel del terreno.

Pueden combinarse entre sí los dos procedimientos para proteger las distintas variantes de fundaciones que no alcancen la capa acuosa, y que pueden resumirse en los tres casos siguientes:

  • Subsuelo en locales utilizables (ventilados). Solera sobre terraplén de poros grandes, muros con protección vertical y junta aislante.
  • Hueco sanitario (ventilación): junta aislante.
  • Solera sobre terraplén: junta aislante, solera sobre terraplén de grandes poros.

Tratamiento Por Electroosmósis En La Construcción

Tratamiento Por Electroosmosis En La Construccion1

El tratamiento por electroosmósis se funda sobre ciertas propiedades de la electricidad terrestre y utiliza la que se produce espontáneamente entre una fábrica de ladrillo húmeda y el suelo, igualmente húmedo, sobre el que se asienta.

El valor de esta corriente eléctrica, que puede alcanzar 600 ó 700 milivoltios, se mide mediante un voltímetro muy sensible, intercalando entre dos bornes metálicos introducidos el uno en la fábrica de ladrillo húmedo y el otro en el suelo vecino.

Este estado eléctrico natural se suma a las fuerzas de capilaridad y al bombado debido a la evaporación superficial que favorece la subida de la humedad en el interior de la fábrica.

El procedimiento de secado consiste en establecer un circuito eléctrico entre tierra y fábrica de ladrillo.

Aplicación práctica del tratamiento por electroosmósis

  • Un dispositivo en contacto empotrado en la fábrica de ladrillo es conectado mediante conductores aislados a tomas de tierras metálicas.
  • La naturaleza de los electrodos, la humedad y alcalinidad de la fábrica, la humedad del terreno y, si se presenta el caso, su acidez, las cargas electrolíticas diferentes de la fábrica de ladrillo y de la tierra, originan una corriente eléctrica que, en el conductor, va en el sentido fábrica-tierra y, por lo tanto, el conjunto tierra-fábrica, de la tierra a la fábrica de ladrillo.
  • El agua bajo el efecto de la corriente eléctrica, es rechazada hacia tierra.

¿Cómo es su instalación?

La teoría parece muy sencilla y algunos creerá que bastará introducir un clavo en un muro, una estaca en la tierra, y unir ambos por medio de un conductor para obtener el resultado deseado.

En realidad es necesario saber seleccionar el material y fijar una sere de reglas generales sobre el empleo de dicho material.

El material comprende lo siguiente:

  • Dispositivos de contacto para ser empotrados en el muro y conectados entre sí mediante un conductor también empotrado en la fábrica de ladrillo.
  • Tomas de corriente formadas por un material diferente del utilizado en los dispositivos de contacto colocados en la fábrica, y que son introducidas en el suelo húmedo próximo al edificio a secar y conectados con el circuito general.

La instalación se hace al exterior o en el interior del muro y, en ciertos casos, en ambos lados a la vez. Si el edificio contiene sótanos, estos puede ser tratados aparte y, de esta manera, el dispositivo sobre el suelo queda reforzado por el establecido debajo del mismo.

El circuito colocado en la fábrica de ladrillo, así como el realizado en tierra, quedan completamente invisibles y no influyen de ningún modo en el aspecto exterior del edificio.

Se tomarán todas las precauciones, sobre todo en tierra, para asegurar la conservación casi indefinida de los elementos metálicos utilizados, con el fin de que la instalación de secado tenga una duración equivalente a la de la construcción a la que se aplica.

Cada edificio tratado debe considerarse como un caso particular para el que los datos numéricos pueden ser diferentes de los edificios tratados precedentemente o de los edificios vecinos.

Para cada caso debe determinarse lo siguiente:

  • Altura, emplazamiento y cantidad de dispositivos de contacto.
  • Separación entre sí y profundidad de su empotramiento en el muro.
  • Número y emplazamiento de los conductores que unen el conjunto de dispositivos de contacto al conjunto de tomas de tierra.
  • Distancia de la línea de tomas de tierra al muro y su emplazamiento ala interior o exterior de la construcción.
  • Separación entre sí y profundidad de las tomas de tierra.

Todo el funcionamiento de la instalación se condiciona a la elección de los mencionados valores, elección muy delicada si tenemos en cuenta que las corrientes favorables se miden en milivoltios y que han de contrarrestar el sistema muy complejo de las fuerzas que elevan el agua en la fábrica de ladrillo.

Cada proyecto hace intervenir elementos propios del caso a tratar y que se refieren a lo siguiente:

  • En el suelo: naturaleza, topografía, grado de humedad, caracterñisticas eléctricas.
  • En el edificio: naturaleza de los materiales, configuración, orientación, características eléctricas.
  • En los defectos a corregir y después prevenir: intensidad del daño causado, importancia y localización de las zonas alcanzadas, etc.

Cuando las zonas dañadas quedan perfectamente localizadas la instalación será suficiente en dicha zona del edificio.

La solución de estos problemas exige indudablemente la intervención de especialistas encargados de establecer los planes de instalación, el uso de aparatos de mediciones especiales y perfeccionados, una experiencia del procedimiento y un juicio sano de la situación que se presente.

Control de funcionamiento

El funcionamiento de una instalación de secado por electroosmósis se verifica mediante aparatos de medición que permiten cifrar, por un lado, la diferencia de potencial entre el conductor general colocado en el interior del muro y en las tomas de tierra y, por otro lado, la conductibilidad eléctrica del muro.

Esta última medición se efectúa haciendo pasar una corriente determinada entre dos puntos, cada vez los mismos, del muro. La variación de la intensidad de la corriente entre dos mediciones nos da la de la resistencia y, por lo tanto, de la humedad.

Estos controles han demostrado que la intensidad de la corriente varía con el grado de humedad de las fábricas. En el caso de que aquella cesara, debido a la falta de humedad, podría producirse de nuevo, en cualquier momento, si la humedad aumentase suficientemente.

Consideraciones

El constructor seleccionará todos los materiales que ha de emplear en una obra, eligiendo los menos higroscópicos y prefiriendo os que mejor eviten, más tarde, el paso de humedades y la formación de eflorescencias.

Se emplearán siempre los mejores materiales, especialmente en las partes constructivas más difíciles de secar, y se procurará que reúnan las condiciones exigidas en el Pliego de condiciones de la Edificación.

La humedad inicial no desaparecerá nunca del todo. Disminuye paulatinamente por evaporación hasta alcanzar, aproximadamente al cabo de un año, cierto estado de equilibrio, ya que los materiales absorben cantidades de agua en determinados límites que dependen del estado higrométrico de la atmósfera.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Tratamiento Por Electroosmósis En La Construcción”

Efectos De La Humedad En La Construcción

efectos_de_la_humedad_en_la_construccionParece lógico, dentro de los efectos de la humedad en la construcción, que una de las maneras de evitar la humedad consista en eludir el empleo de agua en las mismas.

En efecto, es a lo que se tiende en los sistemas de construcción con elementos prefabricados. En ellos se confeccionan las distintas piezas con material perfectamente seco y se montan en la obra en seco.

Esto sucede en las casas prefabricadas de acero y en los edificios de esqueleto de hacer recubierto de aluminio, maderas sintéticas, aglomerados de corcho, etc.

Tanto en la preparación en tales elementos como en su montaje no entra una sola gota de agua, con lo que se elimina indudablemente uno de los orígenes de las humedades en los edificios, el agua de la propia construcción.

Pero en los países de poca potencia industrial, y aún en los industrialmente muy avanzados, prevalece todavía la construcción tradicional sobre la prefabricación, es decir, se siguen con los clásicos aparejos de piedras y aglomerantes en los que el agua es elemento indispensable.

  • Todos los morteros se amasan con agua.
  • Las piedras contienen agua de cantera.
  • Gravas y arenas necesitan lavados previos.
  • Toda la obra cocida tiene que colocarse mojada
  • Los hormigonados necesitan riego para su fraguado

De manera que resulta inevitable que el edificio quede bastante húmedo al terminar su tarea el albañil.

Por ejemplo, se calcula que un metro cúbico de fábrica de ladrillo terminado contiene entre 130 y 230 litros de agua.

Secado natural

No hay más remedio que dejar que la obra se seque bien antes de proceder a los acabados.

Para favorecer el secado y acortar la duración de la obra, se procura generalmente terminar la estructura antes del verano y dejarla secar en los meses más cálidos.

Sin embargo la evaporación suele durar años enteros cuando se emplean materiales tales como el hormigón compacto o muros porosos revestidos de revocos impermeables.

En el caso en que una sola cara se impermeabilice, la evaporación tendrá efecto por la otra. Tal evaporación puede convertirse fácilmente en fuente de eflorescencia.

Un caso particular de secado en la obra es el de productos orgánicos….

  • Se sabe que debe evitarse el empleo de madera demasiado húmeda (peligro de putrefacción), pero no suelen tomarse suficientes precauciones para conseguir una madera del grado de sequedad requerida.
  • En todo caso resulta inadmisible recubrir las maderas de pinturas o impregnaciones, más o menos impermeables, si no se les ha extraído antes todo exceso de humedad.
  • Por ello recomiendo que, cuando se coloquen los marcos de puertas y ventanas en obra antes de construirse los muros, se pinten únicamente las superficies de madera que han de estar en contacto con la obra, dejando sin pintar las otras dos caras de las maderas del marco.

Cifras comparativas de secado

El secado de un material depende en alto grado de las condiciones climáticas del lugar (temperatura, humedad, presión, velocidad del viento), y al mismo tiempo de la contextura del material y, particularmente, de sus poros que conducen la humedad a la superficie de evaporación.

  • Los materiales con poros de mayor diámetro (ladrillo, cal) se secan rápidamente.
  • Los materiales de estructura fina, en cambio (morteros de cemento, madera), tardan mucho en perder el agua.

Las cavidades más importantes o las fisuras (células de hormigón celular, fisuras de retracción), aceleran el secado.

Además hay que tener en cuenta el exceso de agua a evaporar, que varía según los materiales empleados y que pueden rebasar los 200 litros de agua por metro cúbico de fábrica de ladrillo, así como el espesor del muro, siendo la duración del secado sensiblemente proporcional al cuadrado de este espesor.

Pero un muro homogéneo de espesor ”e”, puede admitirse como duración del secado el valor:

T=s x e2

Donde e es el espesor en centímetros, T la duración del secado en días y s un coeficiente característico del material del muro.

Secado artificial

No siempre puede acomodarse la marcha de la obra al ritmo de las estaciones.

Por lo regular hay que prescindir del tiempo independizándose de sus inclemencias….

  • En estos casos se procura el secado de la obra por medio de una buena ventilación a base de fuertes corrientes de aire o empleando estufas.
  • Se observarán todas las precauciones que obligan las reglas de la buena construcción, como cubrir la obra durante la noche con sacos, cuando hay que temer a las heladas.
  • También se recomienda también el empleo de aditivos al hormigón para acelerar su fraguado (por ejemplo cloruro cálcico en un 1 por 100 del peso del cemento).

Las duraciones del secado pueden resultar evidentemente muy largas, especialmente en los países húmedos en donde la evaporación es más lenta. Por eso, por ejemplo en Holanda y Dinamarca, se procura acelerar el proceso mediante procedimientos particulares, esencialmente térmicos.

La temperatura juego efectivamente un papel muy importante. Cuanto más alta temperatura se alcance, el rendimiento de de las estufas, por ejemplo, será mejor.

Desde luego es preferible secar las fábricas de ladrillo y carpintería antes de proceder a los enyesados y pintados que hacen la evaporación más dificultosa. El secado artificial puede efectuarse en dos o tres días, aunque es inútil un secado perfecto.

También el procedimiento electro-osmótico permite un secado acelerado mediante condiciones relativamente simples de utilización.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Aspectos De La Humedad En La Construcción”

Humedad Por Rotura En Las Instalaciones

Humedad_por_roturaLa humedad por rotura en las instalaciones es un hecho, pues los conductos de agua, desagues, calefacción, etc. se empotren en los muros, tabiques, suelos o techos, e impiden la observación directa de su estado de conservación, dificultando el mantenimiento.

Las instalaciones se deterioran por oxidación, descomposición electromecánica, ataque químico, obstrucciones, etc.

Los materiales utilizados son principalmente: cobre, hierro, plomo y PVC.

A la hora de elegir materiales se han de tener en cuenta la naturaleza del agua a conducir, temperatura del agua, coste económico y el trazado, aspecto y funciones.

Consideraciones sobre la humedad por rotura

– El agua no es un elemento neutro, depende de su composición el nivel de agresión…

  • Las aguas muy puras que no tienen gases disueltos (oxígeno y anhídrido carbónico), no atacan a los metales.
  • Los que no contienen sales minerales son muy agresivos.

– La corrosión es favorecida con el agua caliente.

– También produce alteraciones mecánicas debido a las dilataciones.

# En los conductos de plomo, para redes de agua fría, cuando ésta contiene sales minerales disueltas, se forma una costra de sales calcáreas insolubles en frío, protegiendo al resto de la tubería de la oxidación.

Si el agua es caliente estas sales son solubles, aparece el hidróxido plúmbico, produciéndose envenenamientos por saturnismo.

# Los conductos de cobre se protegen de la corrosión que podría producirlos el oxígeno disuelto en el agua, creando con las sales una película de carbonato de cobre.

El riesgo que se forme “cardenillo” solo sería posible cuando simultáneamente hubiera oxígeno y ácidos orgánicos o minerales.

Las aguas de consumo no contienen ácidos, pero en el cas que las aguas fuesen ácidas podría utilizarse el cobre estañado.

# En el hierro el oxígeno disuelto provoca la corrosión que se acelera en presencia de ácido carbónico. Las sales férricas que desprenden no son tóxicas.

Para evitar la corrosión del hierro éste se debe someter a un tratamiento de galvanizado (interior y exterior).

¿Y cuando dos metales son diferentes?

Cuando se ponen en contacto dos metales diferentes en estado húmedo, se produce una corrosión anódica, en perjuicio del metal menos noble.

Este efecto tiene importancia en las conexiones de hierro y cobre.

En el caso de la conexión de cobre y plomo el ataque se estabiliza enseguida, debido a la formación de sal de plomo.

Los materiales empleados en las obras también pueden producir situaciones de agresión.

  • El plomo es atacado por la cal grasa húmeda, por la cal hidráulica y por los cementos como consecuencia de desprender cal libre.
  • El cobre solo es atacado por escorias, cementos o yesos, especialmente ácidos; también es atacado por el hormigón celular.
  • El hierro es atacado por los yesos, los oxicloruros (pisos magnésicos) y las escorias (sulfuros).

Los materiales plásticos empleados para la construcción de tuberías responden a dos categorías:

  • Los termoendurecibles. Son los que bajo la acción de un catalizador endurecen, perdiendo la plasticidad inicial. El proceso es irreversible.
  • Los termoplásticos. Son los que conservan la plasticidad, pudiendo doblarse, curvar, etc. Esta característica hace que sea el más utilizado.

Los productos de tipo termoplástico que se utilizan en la fabricación de tubos son el cloruro de polivinilo (CPV), el polietileno (Pe) y el acetobutinato de celulosa.

Las características de estos materiales que pueden dar origen a situaciones patológicas son:

  • El reblandecimiento por calor (700C para el cloruro de polivinilo y 870 para el polietileno).
  • La dilatación mineral, de 5 a 7 veces mayor que el de acero para el CPV y 18 veces mayor para el Pe, son atacados solo por el ácido nítrico y el acético.
  • Los CPV son atacados además por los aldehídos, éteres, gas de petróleo y bencina.
  • Los Pe son atacados al entrar en contacto con aceites y bencinas, hinchándose.

En general son materiales frágiles, pero su bajo coste les hace óptimos para muchas aplicaciones.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Humedad Por Rotura En Las Instalaciones”

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