Humedad Del Suelo Con Cámaras De Aire

Muy eficaces para impedir el paso de la humedad del suelo a los muros de los sótanos, son las cámaras de aire entre dichos muros y la tierra que los rodea.

  • La tierra tendrá que sostenerse por medio de un muro que se aligerará con numerosos estribos para transmitir los empujes laterales al muro de carga.
  • Estos muros no se ligarán con el muro de carga, antes al contrario, se pintará la superficie de contacto previamente con alquitrán u otra materia aislante.
  • La ventilación de estas cámaras puede combinarse con la de la solera, con lo que también quedará aislada de humedades.

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Casos típicos en la humedad del suelo

– Un caso típico es el que afecta a la barrera antihumedad en el muro.

Debido a esto, el muro puede perder su eficacia si está rebasada en altura por tierra amontonada en el exterior, que acumulará el agua de lluvia o absorberá humedad del terreno, transmitiéndola al ladrillo y apareciendo en consecuencia humedades en el interior.

Cuando hay cámaras de aire, los restos de obra que hayan podido quedar depositados en el interior de ésta harán de transmisores de humedades al interior, tanto de las procedentes del terreno como las de lluvia, perdiendo igualmente eficacia las barreras antihumedad.

– Otro caso a considerar es el de la naturaleza de ciertos ladrillos.

En general la presencia de una excesiva cantidad de agua en un edificio es responsable del mayor número de defectos y a su vez de deterioros de los materiales.

En el caso del ladrillo, sus características favorecen la retención de agua durante un período de tiempo apreciable.

Si el ladrillo contiene sulfatos solubles de sodio, magnesio o de calcio, en su composición, ejercen una acción química con la humedad sobre el cemento Portland, produciendo un aumento considerable de volumen en los morteros, dilatándolos, fragmentándolos y originando grietas originales en una o varias hiladas, junto con signos de disgregación de los mismos.

La dilatación puede llegar a un centímetro por cada metro de altura de lienzo, haciendo aumentar la altura del edificio.

Para que se produzca esta acción se necesita abundante aportación de agua, es decir, zonas de fábrica que reúnan estas características: antepechos (agua que resbala bajo los mismos), zonas no soleadas o cerramientos de jardín.

En revoques gruesos, con fisuras de retroacción, la fisura deja pasar el agua al ladrillo y si éste tiene sales se producirá igualmente el efecto que se ha descrito.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Humedad Del Suelo Con Cámaras De Aire”

Protección Contra La Acción Química Del Suelo

Proteccion Contra La Accion Quimica Del Suelo
Al hablar sobre la humedad en la construcción hay que tener en cuenta la protección contra la acción química del suelo.

No solo conviene proteger el edificio contra la humedad del suelo entre sí, sino también contra la acción química del mismo o de las aguas subterráneas….

  • En primer lugar son afectados de corrosión los metales enterrados en el suelo, problema particularmente importante para las canalizaciones.
  • Es un fenómeno que generalmente se produce por electrólisis y exige por lo tanto la presencia, en la superficie del metal enterrado, de agua conteniendo sales o gas disuelto.
  • Se produce una corriente entre metal y solución que provoca la corrosión.

No parece haber gran diferencia entre los metales férricos, incluso entre los no férricos, en cuanto a la resistencia a la corrosión subterránea y no existe metal o aleación e poco coste que resista convenientemente.

Por lo que hay que recurrir a técnicas especiales de corrosión:

  • Embebiendo en un hormigón impermeables.
  • Con revestimientos especiales que nunca serán tan eficaces como para la protección atmosférica. Se elegirán preferentemente revestimientos bituminosos.
  • Por protección catódica, que consiste en conectar una corriente continua al tubo que se desea proteger, por una parte, y una toma de tierra, por otra, con lo que se evitan las corrientes electrolíticas.

Los mismos procedimientos pueden emplearse en la protección de tuberías en balastos corrosivos (escorias de mala calidad) o en hormigones atravesados por corrientes parásitas.

# La acción de las aguas subterráneas sobre piedra, ladrillos u hormigones tienen por causas, ante todo, la presencia de sulfatos solubles (principalmente sulfatos de magnesia, calcio, sodio o potasio), que producen ligeras eflorescencias en los ladrillos de calidad normal y en los hormigones compactos o de cemento sulfo-resistentes.

# Esta acción de los sulfatos es particularmente patente en los suelos arcillosos o ácidos, o en la capa acuosa en contacto con las rocas sulfatadas o desagues industriales sulfurosos. La vegetación favorece la acción de estos sulfatos al aumentar la acidez.

Las aguas subterráneas pueden ir cargadas de productos ácidos susceptibles de atacar el hormigón, especialmente en ciertas zonas industriales.

Desde luego el hormigón de cemento Portland es atacado por gran número de aguas subterráneas, llamadas agresivas, que no solamente son aguas ácidas propiamente dichas, sino también aguas dulces, aguas de torbera, aguas procedentes de nieve o hielo fundido, aguas selenitosas, aguas magnésicas, etc.

En todos estos casos conviene utilizar en el hormigón cementos especiales, aluminosos, etc.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Protección Contra La Acción Química Del Suelo”

Tratamiento Hidrófugo De La Humedad En El Suelo

Tratamiento Hidrofugo De La Humedad En El SueloLa solución aparentemente más simple para evitar la propagación de la humedad en el suelo consistiría en hacer que los materiales de cimentación (piedra u hormigón en general) contuviesen tal propagación, lo que se consigue obturando sus poros.

Es precisamente el objeto del tratamiento hidrófugo, obtenido por la adición de productos diversos al hormigón en el momento de su puesta en obra.

Estos productos se dividen en dos grupos:

  • Hidrófugos de superficie que se computan como superficies aislantes
  • Hidrófugos de masa que tienen por objetivo mejorar el conjunto del material.

Los hidrófugos de masa, muy diversos, son por lo general productos coloidales añadidos a los hormigones y morteros.

Influyen sobre la resistencia mecánica de estos materiales en un sentido generalmente desfavorable, pero tal efecto puede reducirse en la práctica adaptando las dosificaciones del hidrófugo a valores aceptables.

Los técnicos de la impermeabilización suelen ser contrarios al empleo de hidrófugos masivos y recomiendan conseguir la compacidad de morteros y hormigones por medio de una granulometría y unas proporciones adecuadas.

Desde luego no es una cosa segura que los hidrófugos aumenten siempre la impermeabilidad. En realidad pueden tener una acción no despreciable sobre la capilaridad de los hormigones, pero su adecuado empleo deberá basarse en estudios precisos y comprobados de cada producto.

Los diferentes hidrófugos que se ofrecen en el comercio pertenecen a algunos de los siguientes tipos:

  • Los cloruros alcalinos y alcalino-térreos que ante todo aceleran el fraguado. No son hidrófugos por sí mismos.
  • Los cloruros de cinc, de aluminio o de hierro y el fluoruro de cinc, que influyen demasiado gravemente en la resistencia mecánica.
  • Los carbonatos alcalinos que no dan grandes resultados.
  • El sulfato de aluminio, muy utilizado en los hidrófugos.
  • Los silicatos de sodio y de potasio, que son poco eficaces, sobre todo el primero.
  • Los fluo-silicatos de cinc, de magnesio o de calcio que son bastante interesantes como hidrófugos, excepto el último.
  • Los jabones y grasas, base de muchos productos de diversa eficacia.
  • Las emulsiones a base de brea de hulla o de petróleo de betún natural que pueden producir buenos hidrófugos de superficie.
  • Los aluminatos alcalinos dan un producto coloidal bastante eficaz y sirven de aceleradores del fraguado.

También han sido propuestos productos en polvo, tales como Kiesel-gur, Trass, polvo de piedra. Estos productos conducen a acrecentar el agua de amasado y perturban la resistencia de los hormigones y morteros.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Tratamiento Hidrófugo De La Humedad En El Suelo”

Reparto De La Humedad En El Suelo

humedad_en_el_sueloEn la mayoría de los casos no pude evitarse la humedad en el suelo, que el suelo sea húmedo. Pero el suelo puede estar saturado o no de humedad, es decir, que los poros pueden o no estar llenos de agua líquida.

Una gran parte del suelo siempre está saturada de agua, formándose la capa de agua subálvea o freática cuyo nivel superior corresponde al nivel de agua en los pozos.

En realidad, el suelo se encuentra saturado de agua hasta un nivel superior a dicha capa, debido a las fuerzas capilares, tanto más subidos cuanto más finos sean los poros.

Estas fuerzas elevan el agua a alturas superiores de 20 a 30 centímetros, en general, sobre el nivel del agua subterránea.

A nivel superior los poros, sin estar saturados de agua, absorben una cantidad más o menos importante.

Finalmente, solo muy cerca de la superficie del terreno, el contenido del agua del suelo puede ser bastante débil, gracias a la absorción por las raíces de las plantas o a la evaporación al contacto con el aire y la acción de los rayos solares.

En la práctica hay que distinguir entre lo que sucede por debajo y por encima de la capa de agua subterránea…

  • En la primera zona el suelo no solamente está saturado, sino que el agua está a presión.
  • Mientras que por encima de la capa acuática lo hará bajo la acción de la presión del agua, o sea bajo la acción de fuerzas mucho más importantes, tanto más cuanto más se descienda en dicha capa.

El nivel de la capa varía ligeramente durante el transcurso del año y con las lluvias, pero sigue más o menos la configuración del suelo, aproximándose más a la superficie en los fondos que en los promontorios.

Por lo que interesa en general construir en los lugares elevados.

Pero diferencias de constitución geológica pueden, incluso a poca distancia, modificar el nivel de la capa acuosa.

Es aconsejable, por lo tanto, asegurarse del nivel de la capa por medio de sondeos, sin olvidar que el nivel superior de la tierra saturada de agua es más elevado que el de la capa misma, alcanzando en ciertas arcillas uno o dos metros.

En otros casos la capa de agua se encuentra bajo presión (pozos artesianos) lo que puede obligar a la utilización de dispositivos especiales análogos a los que se adoptan en la zona de la capa acuática.

Tales presiones pueden producirse también en forma intermitente, siendo la solución la misma: construir ataguías. Es una solución muy costosa, por lo que debe evitarse en cuanto sea posible.

Soluciones para protegerse de la humedad en el suelo

Solución 1.- Drenajes

La primera precaución para protegerse contra el agua consiste en alejarse de las cimentaciones.

Los drenajes y pozos abosrbentes tienen por misión apartar de los cimientos las aguas filtradas a través del suelo por la gravedad, pudiéndose bajar por el mismo procedimiento del nivel de la capa acuática.

Cuando las condiciones geológicas son favorables, un pozo que llegue a una capa absorbente dará el resultado apetecido.

Más en la mayoría de los casos hay que recurrir al drenaje.

Los drenajes son generalmente tubos de barro cocido, porosos, colocados a junta abierta para dejar paso al agua y en pendientes de 2.5 a 5 por ciento. Según la profundidad a que se coloquen irán separados de 8 a 15 metros una de otra.

Solución 2.- Ataguías

Cuando parte del subsuelo está contenido en la capa acuática hay que recurrir a las ataguías.

Hay que prever dos disposiciones diferentes según los esfuerzos a los que arriesgan someterse las ataguías, o sea, según el hormigón sea susceptible de ser atacado por ella o no.

El caso más simple (sin riesgos de fisuración, aguas no agresivas) puede resolverse con ataguías de doble envolvente:

  1. Un primer cajón (interior) de hormigón armado calculado para los esfuerzos existentes (cargas del edificio, presiones del agua).
  2. Un segundo cajón igualmente de hormigón armado con dosificación y granulometría particularmente cuidadas para conseguir una buena impermeabilización y la superficie exterior hidrofugada.

Una buena disposición consiste en colocar entre los dos cajones un hormigón magro de grandes poros, poco capilares.

En los casos en que la fisuración o la acción de aguas corrosivas han de temerse, hay que proteger el conjunto de la ataguía por una capa impermeable.

La colocación de esta capa debe hacerse con cuidado, no directamente sobre la tierra, sino entre otras capas de hormigón o mortero o sobre una solera de ladrillos.

Solución 3.- Barreras capilares

Teniendo en cuenta que en ciertos casos la humedad del suelo penetra en los paramentos por la acción de las fuerzas capilares, tanto más intensas cuanto más finos sean los poros, puede resultar adecuado colocar entre los elementos o paramentos de construcción y el suelo, unos conjuntos de poros grandes, tales como pedraplenes, escorias u hormigón magro de gran granulometría y de poca dispersión (gravas de grano grueso, sensiblemente todos del mismo tamaño).

Es lo que generalmente se efectúa sobre el terreno bajo terraplenes, o en construcciones subterráneas y en una solución que en muchos casos puede resultar suficiente.

Sin embargo, es conveniente en muchos otros casos, reforzar tal disposición o sustituirlas por juntas impermeables.

Solución 4.- Juntas impermeables

En soluciones extremas éstas envolverán todos los materiales de cimentación, pero no siendo factible generalmente, debido a su alto costo, se suele recurrir a soluciones intermedias, realizando juntas impermeables no absolutamente continuas.

Los objetivos de dichas juntas son:

  • Evitar una infiltración demasiado abundante de agua por el suelo.
  • Evitar que la humedad suba por los muros por la acción de las fuerzas capilares.

Para conseguirlo, no es necesario que la barrera llegue al nivel del suelo. Basta que alcance la altura de saturación por capilaridad del muro, altura obtenida por medio de una probeta.

Suele elevarse la barrera hasta el nivel del terreno para proteger el muro contra la penetración de las aguas pluviales que se deslizan por la superficie de terreno.

Esta agua asciende por capilaridad hasta más arriba del terreno y se evapora, pero al hacerlo, deja sales solubles que pueden producir eflorescencias y cripto-eflorescencias peligrosas.

La solución más sencilla consiste en cortar el muro por una junta impermeable, a unos 40 centímetros por el nivel del terreno.

Pueden combinarse entre sí los dos procedimientos para proteger las distintas variantes de fundaciones que no alcancen la capa acuosa, y que pueden resumirse en los tres casos siguientes:

  • Subsuelo en locales utilizables (ventilados). Solera sobre terraplén de poros grandes, muros con protección vertical y junta aislante.
  • Hueco sanitario (ventilación): junta aislante.
  • Solera sobre terraplén: junta aislante, solera sobre terraplén de grandes poros.

Tratamiento Por Electroosmósis En La Construcción

Tratamiento Por Electroosmosis En La Construccion1

El tratamiento por electroosmósis se funda sobre ciertas propiedades de la electricidad terrestre y utiliza la que se produce espontáneamente entre una fábrica de ladrillo húmeda y el suelo, igualmente húmedo, sobre el que se asienta.

El valor de esta corriente eléctrica, que puede alcanzar 600 ó 700 milivoltios, se mide mediante un voltímetro muy sensible, intercalando entre dos bornes metálicos introducidos el uno en la fábrica de ladrillo húmedo y el otro en el suelo vecino.

Este estado eléctrico natural se suma a las fuerzas de capilaridad y al bombado debido a la evaporación superficial que favorece la subida de la humedad en el interior de la fábrica.

El procedimiento de secado consiste en establecer un circuito eléctrico entre tierra y fábrica de ladrillo.

Aplicación práctica del tratamiento por electroosmósis

  • Un dispositivo en contacto empotrado en la fábrica de ladrillo es conectado mediante conductores aislados a tomas de tierras metálicas.
  • La naturaleza de los electrodos, la humedad y alcalinidad de la fábrica, la humedad del terreno y, si se presenta el caso, su acidez, las cargas electrolíticas diferentes de la fábrica de ladrillo y de la tierra, originan una corriente eléctrica que, en el conductor, va en el sentido fábrica-tierra y, por lo tanto, el conjunto tierra-fábrica, de la tierra a la fábrica de ladrillo.
  • El agua bajo el efecto de la corriente eléctrica, es rechazada hacia tierra.

¿Cómo es su instalación?

La teoría parece muy sencilla y algunos creerá que bastará introducir un clavo en un muro, una estaca en la tierra, y unir ambos por medio de un conductor para obtener el resultado deseado.

En realidad es necesario saber seleccionar el material y fijar una sere de reglas generales sobre el empleo de dicho material.

El material comprende lo siguiente:

  • Dispositivos de contacto para ser empotrados en el muro y conectados entre sí mediante un conductor también empotrado en la fábrica de ladrillo.
  • Tomas de corriente formadas por un material diferente del utilizado en los dispositivos de contacto colocados en la fábrica, y que son introducidas en el suelo húmedo próximo al edificio a secar y conectados con el circuito general.

La instalación se hace al exterior o en el interior del muro y, en ciertos casos, en ambos lados a la vez. Si el edificio contiene sótanos, estos puede ser tratados aparte y, de esta manera, el dispositivo sobre el suelo queda reforzado por el establecido debajo del mismo.

El circuito colocado en la fábrica de ladrillo, así como el realizado en tierra, quedan completamente invisibles y no influyen de ningún modo en el aspecto exterior del edificio.

Se tomarán todas las precauciones, sobre todo en tierra, para asegurar la conservación casi indefinida de los elementos metálicos utilizados, con el fin de que la instalación de secado tenga una duración equivalente a la de la construcción a la que se aplica.

Cada edificio tratado debe considerarse como un caso particular para el que los datos numéricos pueden ser diferentes de los edificios tratados precedentemente o de los edificios vecinos.

Para cada caso debe determinarse lo siguiente:

  • Altura, emplazamiento y cantidad de dispositivos de contacto.
  • Separación entre sí y profundidad de su empotramiento en el muro.
  • Número y emplazamiento de los conductores que unen el conjunto de dispositivos de contacto al conjunto de tomas de tierra.
  • Distancia de la línea de tomas de tierra al muro y su emplazamiento ala interior o exterior de la construcción.
  • Separación entre sí y profundidad de las tomas de tierra.

Todo el funcionamiento de la instalación se condiciona a la elección de los mencionados valores, elección muy delicada si tenemos en cuenta que las corrientes favorables se miden en milivoltios y que han de contrarrestar el sistema muy complejo de las fuerzas que elevan el agua en la fábrica de ladrillo.

Cada proyecto hace intervenir elementos propios del caso a tratar y que se refieren a lo siguiente:

  • En el suelo: naturaleza, topografía, grado de humedad, caracterñisticas eléctricas.
  • En el edificio: naturaleza de los materiales, configuración, orientación, características eléctricas.
  • En los defectos a corregir y después prevenir: intensidad del daño causado, importancia y localización de las zonas alcanzadas, etc.

Cuando las zonas dañadas quedan perfectamente localizadas la instalación será suficiente en dicha zona del edificio.

La solución de estos problemas exige indudablemente la intervención de especialistas encargados de establecer los planes de instalación, el uso de aparatos de mediciones especiales y perfeccionados, una experiencia del procedimiento y un juicio sano de la situación que se presente.

Control de funcionamiento

El funcionamiento de una instalación de secado por electroosmósis se verifica mediante aparatos de medición que permiten cifrar, por un lado, la diferencia de potencial entre el conductor general colocado en el interior del muro y en las tomas de tierra y, por otro lado, la conductibilidad eléctrica del muro.

Esta última medición se efectúa haciendo pasar una corriente determinada entre dos puntos, cada vez los mismos, del muro. La variación de la intensidad de la corriente entre dos mediciones nos da la de la resistencia y, por lo tanto, de la humedad.

Estos controles han demostrado que la intensidad de la corriente varía con el grado de humedad de las fábricas. En el caso de que aquella cesara, debido a la falta de humedad, podría producirse de nuevo, en cualquier momento, si la humedad aumentase suficientemente.

Consideraciones

El constructor seleccionará todos los materiales que ha de emplear en una obra, eligiendo los menos higroscópicos y prefiriendo os que mejor eviten, más tarde, el paso de humedades y la formación de eflorescencias.

Se emplearán siempre los mejores materiales, especialmente en las partes constructivas más difíciles de secar, y se procurará que reúnan las condiciones exigidas en el Pliego de condiciones de la Edificación.

La humedad inicial no desaparecerá nunca del todo. Disminuye paulatinamente por evaporación hasta alcanzar, aproximadamente al cabo de un año, cierto estado de equilibrio, ya que los materiales absorben cantidades de agua en determinados límites que dependen del estado higrométrico de la atmósfera.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Tratamiento Por Electroosmósis En La Construcción”

Efectos De La Humedad En La Construcción

efectos_de_la_humedad_en_la_construccionParece lógico, dentro de los efectos de la humedad en la construcción, que una de las maneras de evitar la humedad consista en eludir el empleo de agua en las mismas.

En efecto, es a lo que se tiende en los sistemas de construcción con elementos prefabricados. En ellos se confeccionan las distintas piezas con material perfectamente seco y se montan en la obra en seco.

Esto sucede en las casas prefabricadas de acero y en los edificios de esqueleto de hacer recubierto de aluminio, maderas sintéticas, aglomerados de corcho, etc.

Tanto en la preparación en tales elementos como en su montaje no entra una sola gota de agua, con lo que se elimina indudablemente uno de los orígenes de las humedades en los edificios, el agua de la propia construcción.

Pero en los países de poca potencia industrial, y aún en los industrialmente muy avanzados, prevalece todavía la construcción tradicional sobre la prefabricación, es decir, se siguen con los clásicos aparejos de piedras y aglomerantes en los que el agua es elemento indispensable.

  • Todos los morteros se amasan con agua.
  • Las piedras contienen agua de cantera.
  • Gravas y arenas necesitan lavados previos.
  • Toda la obra cocida tiene que colocarse mojada
  • Los hormigonados necesitan riego para su fraguado

De manera que resulta inevitable que el edificio quede bastante húmedo al terminar su tarea el albañil.

Por ejemplo, se calcula que un metro cúbico de fábrica de ladrillo terminado contiene entre 130 y 230 litros de agua.

Secado natural

No hay más remedio que dejar que la obra se seque bien antes de proceder a los acabados.

Para favorecer el secado y acortar la duración de la obra, se procura generalmente terminar la estructura antes del verano y dejarla secar en los meses más cálidos.

Sin embargo la evaporación suele durar años enteros cuando se emplean materiales tales como el hormigón compacto o muros porosos revestidos de revocos impermeables.

En el caso en que una sola cara se impermeabilice, la evaporación tendrá efecto por la otra. Tal evaporación puede convertirse fácilmente en fuente de eflorescencia.

Un caso particular de secado en la obra es el de productos orgánicos….

  • Se sabe que debe evitarse el empleo de madera demasiado húmeda (peligro de putrefacción), pero no suelen tomarse suficientes precauciones para conseguir una madera del grado de sequedad requerida.
  • En todo caso resulta inadmisible recubrir las maderas de pinturas o impregnaciones, más o menos impermeables, si no se les ha extraído antes todo exceso de humedad.
  • Por ello recomiendo que, cuando se coloquen los marcos de puertas y ventanas en obra antes de construirse los muros, se pinten únicamente las superficies de madera que han de estar en contacto con la obra, dejando sin pintar las otras dos caras de las maderas del marco.

Cifras comparativas de secado

El secado de un material depende en alto grado de las condiciones climáticas del lugar (temperatura, humedad, presión, velocidad del viento), y al mismo tiempo de la contextura del material y, particularmente, de sus poros que conducen la humedad a la superficie de evaporación.

  • Los materiales con poros de mayor diámetro (ladrillo, cal) se secan rápidamente.
  • Los materiales de estructura fina, en cambio (morteros de cemento, madera), tardan mucho en perder el agua.

Las cavidades más importantes o las fisuras (células de hormigón celular, fisuras de retracción), aceleran el secado.

Además hay que tener en cuenta el exceso de agua a evaporar, que varía según los materiales empleados y que pueden rebasar los 200 litros de agua por metro cúbico de fábrica de ladrillo, así como el espesor del muro, siendo la duración del secado sensiblemente proporcional al cuadrado de este espesor.

Pero un muro homogéneo de espesor ”e”, puede admitirse como duración del secado el valor:

T=s x e2

Donde e es el espesor en centímetros, T la duración del secado en días y s un coeficiente característico del material del muro.

Secado artificial

No siempre puede acomodarse la marcha de la obra al ritmo de las estaciones.

Por lo regular hay que prescindir del tiempo independizándose de sus inclemencias….

  • En estos casos se procura el secado de la obra por medio de una buena ventilación a base de fuertes corrientes de aire o empleando estufas.
  • Se observarán todas las precauciones que obligan las reglas de la buena construcción, como cubrir la obra durante la noche con sacos, cuando hay que temer a las heladas.
  • También se recomienda también el empleo de aditivos al hormigón para acelerar su fraguado (por ejemplo cloruro cálcico en un 1 por 100 del peso del cemento).

Las duraciones del secado pueden resultar evidentemente muy largas, especialmente en los países húmedos en donde la evaporación es más lenta. Por eso, por ejemplo en Holanda y Dinamarca, se procura acelerar el proceso mediante procedimientos particulares, esencialmente térmicos.

La temperatura juego efectivamente un papel muy importante. Cuanto más alta temperatura se alcance, el rendimiento de de las estufas, por ejemplo, será mejor.

Desde luego es preferible secar las fábricas de ladrillo y carpintería antes de proceder a los enyesados y pintados que hacen la evaporación más dificultosa. El secado artificial puede efectuarse en dos o tres días, aunque es inútil un secado perfecto.

También el procedimiento electro-osmótico permite un secado acelerado mediante condiciones relativamente simples de utilización.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Aspectos De La Humedad En La Construcción”

Humedad Por Rotura En Las Instalaciones

Humedad_por_roturaLa humedad por rotura en las instalaciones es un hecho, pues los conductos de agua, desagues, calefacción, etc. se empotren en los muros, tabiques, suelos o techos, e impiden la observación directa de su estado de conservación, dificultando el mantenimiento.

Las instalaciones se deterioran por oxidación, descomposición electromecánica, ataque químico, obstrucciones, etc.

Los materiales utilizados son principalmente: cobre, hierro, plomo y PVC.

A la hora de elegir materiales se han de tener en cuenta la naturaleza del agua a conducir, temperatura del agua, coste económico y el trazado, aspecto y funciones.

Consideraciones sobre la humedad por rotura

– El agua no es un elemento neutro, depende de su composición el nivel de agresión…

  • Las aguas muy puras que no tienen gases disueltos (oxígeno y anhídrido carbónico), no atacan a los metales.
  • Los que no contienen sales minerales son muy agresivos.

– La corrosión es favorecida con el agua caliente.

– También produce alteraciones mecánicas debido a las dilataciones.

# En los conductos de plomo, para redes de agua fría, cuando ésta contiene sales minerales disueltas, se forma una costra de sales calcáreas insolubles en frío, protegiendo al resto de la tubería de la oxidación.

Si el agua es caliente estas sales son solubles, aparece el hidróxido plúmbico, produciéndose envenenamientos por saturnismo.

# Los conductos de cobre se protegen de la corrosión que podría producirlos el oxígeno disuelto en el agua, creando con las sales una película de carbonato de cobre.

El riesgo que se forme “cardenillo” solo sería posible cuando simultáneamente hubiera oxígeno y ácidos orgánicos o minerales.

Las aguas de consumo no contienen ácidos, pero en el cas que las aguas fuesen ácidas podría utilizarse el cobre estañado.

# En el hierro el oxígeno disuelto provoca la corrosión que se acelera en presencia de ácido carbónico. Las sales férricas que desprenden no son tóxicas.

Para evitar la corrosión del hierro éste se debe someter a un tratamiento de galvanizado (interior y exterior).

¿Y cuando dos metales son diferentes?

Cuando se ponen en contacto dos metales diferentes en estado húmedo, se produce una corrosión anódica, en perjuicio del metal menos noble.

Este efecto tiene importancia en las conexiones de hierro y cobre.

En el caso de la conexión de cobre y plomo el ataque se estabiliza enseguida, debido a la formación de sal de plomo.

Los materiales empleados en las obras también pueden producir situaciones de agresión.

  • El plomo es atacado por la cal grasa húmeda, por la cal hidráulica y por los cementos como consecuencia de desprender cal libre.
  • El cobre solo es atacado por escorias, cementos o yesos, especialmente ácidos; también es atacado por el hormigón celular.
  • El hierro es atacado por los yesos, los oxicloruros (pisos magnésicos) y las escorias (sulfuros).

Los materiales plásticos empleados para la construcción de tuberías responden a dos categorías:

  • Los termoendurecibles. Son los que bajo la acción de un catalizador endurecen, perdiendo la plasticidad inicial. El proceso es irreversible.
  • Los termoplásticos. Son los que conservan la plasticidad, pudiendo doblarse, curvar, etc. Esta característica hace que sea el más utilizado.

Los productos de tipo termoplástico que se utilizan en la fabricación de tubos son el cloruro de polivinilo (CPV), el polietileno (Pe) y el acetobutinato de celulosa.

Las características de estos materiales que pueden dar origen a situaciones patológicas son:

  • El reblandecimiento por calor (700C para el cloruro de polivinilo y 870 para el polietileno).
  • La dilatación mineral, de 5 a 7 veces mayor que el de acero para el CPV y 18 veces mayor para el Pe, son atacados solo por el ácido nítrico y el acético.
  • Los CPV son atacados además por los aldehídos, éteres, gas de petróleo y bencina.
  • Los Pe son atacados al entrar en contacto con aceites y bencinas, hinchándose.

En general son materiales frágiles, pero su bajo coste les hace óptimos para muchas aplicaciones.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Humedad Por Rotura En Las Instalaciones”

Humedad Por Condensación En La Construcción

Humedad_Por_Condensacion_en_la_ConstruccionLa humedad por condensación se produce cuando el aire húmedo que atraviesa el cerramiento alcanza el llamado “punto de rocío”. Se caracteriza por la aparición de manchas de humedad difusas.

Este tipo de humedades en la vivienda son debidas a la reproducción de procesos orgánicos que perturban el bienestar y estado de salud de los seres humanos. También se producen efectos feos o rigurosos (olores, abombamientos, manchas etc.) siendo aconsejable encontrar soluciones al respecto.

¿Cómo se origina la humedad por condensación?

Pueden originarse en las siguientes situaciones:

  • De manera superficial, es decir, en la superficie del paramento.
  • Intersticiales, es decir, en el interior de la fábrica.

Todo ello va en dependencia del comportamiento higrotérmico de los materiales que formen el cerramiento.

Loa factores a tener en cuenta son:

  • La resistencia térmica del cerramiento (L/k).
  • La temperatura interior (T1).
  • La humedad relativa interior (HRi).
  • La temperatura exterior (Te).
  • La humedad relativa exterior (HRe).

La norma básica NBE-CT-79, en el anexo 4 “temperaturas y condensaciones en cerramiento”, estudia y regula este aspecto.

El aire, a una determinada temperatura, puede contener una determinada cantidad de vapor de agua. Esta cantidad ha de ser inferior a un valor máximo o de saturación.

La relación existente entre el peso o presión del vapor de agua existente y el del vapor de agua de saturación, se denomina humedad relativa:

Hr = Ve/Vs

  • La cantidad de agua que puede tener el aire aumenta con la temperatura.
  • Al disminuir ésta y mantenerse la cantidad de vapor de agua existente, el aire se aproxima o llega a su punto de rocío a temperatura de rocío, a partir de la cual condensaría el excedente de agua.
  • Existe un flujo de calor entre el lado cálido del cerramiento al lado más frio.
  • Este flujo en estado estacionario produce un gradiente que permite conocer la temperatura en cada punto del interior del muto.
  • Depende directamente de la resistencia térmica del cerramiento cuyo valor será el resultante de sumar las resistencias térmicas de cada uno de los componentes.

Evitar el riesgo de humedad por condensación superficial

Para evitar el riesgo de condensaciones superficiales se puede recurrir a los siguientes métodos:

Método #1.- Ventilación.

Teniendo en cuenta la renovación del aire. Esto es eficaz cuando la presión de vapor interior es mayor que la exterior.

De esta forma se podrá calcular que el número de renovaciones de aire (N) necesarias para eliminar la cantidad de vapor producido (V), en gramos, en un tiempo (hora) y un habitación de un volumen (M3) determinados, el número de renovaciones ha de ser:

N >V/Pvi – Pve

Método #2.- Mejora de aislamiento térmico.

Se tendrá en cuenta la colocación de un material aislante o el aumento del espesor del existente.

Método #3.- Instalación de calefacción.

Al aumentar la temperatura aumenta la cantidad de vapor de agua que puede contener.

La calefacción debe ser uniforme y en especial seca. En el caso de que no lo sea hay que eliminar al exterior los residuos de la combustión.

Conviene pintar los paramentos con pinturas fungicidas, pintura que también se empleará cuando no haya calefacción, sobre revestimientos absorbentes (yeso).

Puedes descargar AQUÍ este PDF sobre aditivo fungicida

Los cuartos de baño muy húmedos serán dotados de ventilación permanente y se utilizará pintura plástica.

Método #4.- Barreras de vapor.

Para evitar condensaciones en el interior de los cerramientos la solución más recomendable es colocar una barrera de vapor que aumenta la resistencia al paso del mismo desde la cara caliente del cerramiento.

==> No deben colocarse nunca por la parte fría.

Método #5.- Disminuir la resistencia al vapor.

Otra solución es disminuir la resistencia al vapor en la parte fría mediante la ventilación de cámaras a base de orificios.

El grado de ventilación de estas cámaras se caracteriza por la relación de la sección total de los orificios (S en cm2) y la longitud del cerramiento de los orificios (L en metros), en cerramientos verticales, o la superficie en caso de cerramientos horizontales (A en m2).

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Humedad Por Condensación En La Construcción”

Humedad Por Penetración En La Construcción

Humedad_Por_Penetracion_En_La_ConstruccionLa humedad por penetración se puede manifestar en todos los elementos del edificio a través de fisuras, juntas de dilatación, roturas en la cubierta, o por la carpintería exterior.

Las fisuras pueden afectar:

  • A todo el muro (revestimiento y soporte), por asientos u otras causas que pueden partir las fábricas.
  • O solo al revestimiento (enfoscados, revocos, trapados, etc.), el cual al fisurar deja desprotegido el material soporte facilitando la penetración del agua a la vez que arruina el revestimiento.

Una mala ejecución de las juntas de dilatación, un deficiente sellado de las mismas, el envejecimiento del sellador utilizado y el deslizamiento o asentamiento del edificio, hacen de ella una importante vía de acceso del agua.

Humedad por penetración en los diferentes elementos

==> Las cubiertas inclinadas pueden dejar paso al agua cuando existen fisuras, brechas, poros o solapes insuficientes en los materiales de cubrición.

El acceso del agua se puede producir en este tipo de cubiertas por:

1.- Gravedad.-

Cuando la brecha, fisura o poro, sean de tamaño suficiente para que la tensión capilar se anule y, dependiendo de la pendiente de la cubierta, a mayor pendiente menor riesgo.

2.- Presión hidráulica.-

De especial importancia cuando el embalsamiento del agua es posible.

3.- Presión del viento.-

Cuando al incidir el viento contra la cubierta hace retroceder el agua en sentido ascendente, penetrando por debajo del solape.

4.- Energía cinética.-

Producida por los impactos del agua en su caída por los faldones de cubierta.

5.- Capilaridad.-

Depende de la porosidad del material de cubrición.

En la rehabilitación de cubiertas, especialmente planas, se ha generalizado el empleo de impermeabilizantes a base de productos bituminosos, bituminosos modificados y otros de tipo no bituminoso, como pueden ser los poliméricos (elastómeros y termo plásticos), metales (cobre, plomo, aluminio).

El aluminio es el más utilizado por razones económicas. Se utiliza especialmente como capa protectora de las membranas, no debiendo olvidar que los morteros de cemento, hormigones y aguas silíceas, le atacan y destruyen.

También se produce esta destrucción en contacto con otros metales, formando un apila electrolítica cuando actúa como polo negativo.

==> Las cubiertas planas, con pequeñas pendientes, facilitan el embalsamiento, formándose bacterias y hongos que destruyen el impermeabilizante.

El material impermeabilizante se deteriora por el ataque de los rayos uva y el ozono, por los impactos producidos por el choque de objetos al caer, perforándolos, su envejecimiento (con aumento de rigidez y fragilidad), así como por las malas soluciones constructivas o de ejecución (falta de solapes, sellado incorrecto de juntas, encuentros con chimeneas, etc.).

Los fallos que se producen en las membranas impermeables de las cubiertas planas son:

# Cuarteamiento.

  • No suele implicar lesiones de importancia, afectan nada más al aspecto, piel de cocodrilo, y la fisuración es superficial.
  • Se suele producir cuando se forman charcos p por efecto de la radiación solar.

# Fisuras.

  • Aparecen en los asfaltos por pérdida de los componentes volátiles, que conlleva una retracción.
  • Cuando afectan a todo el espesor de la lámina, hay que sustituirla.
  • Si no llega a partirla se pueden emplear selladores bituminosos.

# Grietas.

  • Dejan ver el material base entre los bordes separados.
  • Son debidos a movimientos diferenciales.
  • En este caso debe eliminarse el impermeabilizante, crear una adecuada junta de dilatación y volver a impermeabilizar.
  • Es conveniente saber si el movimiento está estabilizado, o aún es activo. En este último caso debe actuarse sobre la causa del movimiento previamente.

# La arrugas.

  • En el fieltro, aparecen cuando la base es irregular y no cede con la presión, cosa que sí ocurre con las ondulaciones del fieltro.
  • Estas últimas aparecen a causa de una mala distribución del adhesivo bituminoso, a una inadecuada presión en la colocación del fieltro o al desprendimiento de éste por evaporación del agua del forjado.
  • Perjudica exclusivamente al tránsito de la cubierta no siendo en general necesario una sustitución.

# Las burbujas.

  • En el fieltro se producen por la presencia de agua entre las distintas capas durante la colocación o por evaporación de agua desde los elementos base.
  • Cuando no hay filtraciones se aplicarán tratamientos reflectantes o en caso contrario deberá sustituirse.

En las cubiertas planas hay que prestar especial atención a las soluciones constructivas dadas en el encuentro con petos, chimeneas, etc.

==> Las carpinterías facilitan la penetración del agua cuando el sellado exterior es deficiente, su ajuste de cierre imperfecto, etc.

La carpintería ha de colocarse enrasada con el paramento interior cuando no existe aislamiento o encima de la cámara cuando exista.

==> La penetración del agua por las grietas en los paramentos puede impedirse mediante la colocación de un revestimiento hidrófugo (resinas, siliconas, etc.), que sellan las grietas, o mediante el doblado exterior del cerramiento, debidamente ejecutado, con impermeabilizante y ventilación de la cámara que se crea.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Humedad Por Penetración En La Construcción”

Humedad Por Capilaridad En La Construcción

Humedad por capilaridadLa humedad por capilaridad se produce a causa de la porosidad de los materiales.

Este tipo de humedades se manifiestan, principalmente, en los elementos del edificio en contacto con el suelo. El agua absorbida alcanza una altura limitada por el equilibriode tensiones que actúan sobre las partículas de agua, es decir por la gravedad, capilaridad y evaporación.

Pero también pueden producirse en elementos superficiales del cerramiento, no en contacto con el suelo. Esto es debido a la capacidad de absorción del material, favorecida por el viento, que hace incidir elagua de lluvia sobre el paramento.

Este problema se agudiza en zonas sombrías donde la evaporación es menos activa y la humedad, por lo tanto, es más persistente.

Cuando la humedad por capilaridad se produce en elementos en contacto con el suelo, se pueden adoptar diversas soluciones…

Soluciones de la humedad por capilaridad en contacto con el suelo

Solución #1.- Drenajes.

Se utiliza cuando el nivel freático está por encima del plano de asiento de la ciemntación. Al rebajar el nivel freático, se puede dar origen a asentamientos diferenciales, al alterra las características mecánicas del suelo.

Esta solución se ejecuta por el exterior del edificio…

  • Consiste en excavar una zanja y colocar en el fondo una tubería porosa que permite el acceso del agua a través de sus paredes, conduciéndola a un lugar de evacuación.
  • La zanja se rellena posteriormente con un árido seleccionado y por tongadas de mayor a menor tamaño de abajo arriba.
  • Esta solución puede ser mejorada mediante tratamientos de las suerficies enterradas con materiales hidrófugos  o impermeabilizantes.

Solución #2.- Aireación o ventilación.

Mediante la insercción en el muro de piezas drenantes perpendiculares a la dirección del mismo y a lo largo de un plano horizontal, separándolas 40 cms, permiten aumentar la superficie de muro ventilado disminuyendo la capacidad absorbente.

Solución #3.- Impermeabilización.

Otra solución cuando el tratamiento no se puede acometer desde el exterior, es la impermeabilización de los paramentos interiores.

Este tratamiento puederealizarse aplicando morteros hidrófugos, resinas,…Pero lo más normal es utilizar betunes, en láminas (de divesros tipos y calidades) o mediante pinturas o imprimaciones.

Los betunes deben ser protegidos de la acción de los rayos ultravioletas, que los degradan y destruyen.

Solución #4.- Cortar el muro.

Mediante la insercción de láminas impermeables que impiden el desarrollo de la humedad por encima de la misma. Es costosa y de difícil ejecución, sin quedar resuelto el problema en la parte del muro que quede por debajo de la lámina.

Solución #5.- Inyección.

Pueden inyectarse productos hidrófugos solos o en mezcla con morteros. que disminuyan la porosidad. Este sistema además tiene la ventaja de consolidar los rellenos, aumentando su resistencia.

Para un correcto empleo es necesario calcular la cantidad de mortero necesario, controlando su eficacia de llenado, mediante orificios testigos por los que deberá fluir el mortero sobrante.

Solución #6.- Creando una pila voltáica.

El efecto de electroosmosis suprime la fuerza de tensión superficial en las moléculas de agua, que pierden así su capacidad ascensional.

El sistema consiste en colocar una placa de cobre a lo largo de la base del muro, conectada a electrodos enterrados, mediante hilos conductores de cobre.

Solución #7.- Electroforesis.

Si a las piezar drenantes utilizadas en la ventilación de muros se le añaden unas placas y conductores de cobre se consigue éste efecto.

Estos sistemas tienen su idónea aplicación en función de parámetros técnico-económicos que particularizan a cada caso.

Si a un muro se le impide una correcta ventilación, caso de los enfoscados de zócalos con cemento o alicatados, que en las edificaciones antiguas era de corriente uso, la humedad asciende para manifestarse por encima de dicho zócalo.

En restauración es de corriente utilización la inyección a presión de morteros, sobre todo en caso de fábricas de mamposterías a dos caras con relleno intermedio.

La electroforesis implica elevados costes, que pueden hacer prohibitivo su aplicación.

Antonio Fernández
“EDEFER Ingeniería Constructora S.L.”
“Humedad Por Capilaridad En La Construcción”

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